Como está ocurriendo en otras muchas industrias, la de los juguetes está intentando reducir el uso del plástico y buscar materiales que permitan ofrecer las mismas calidades y la misma resistencia, pero de un modo sostenible. El mundo de los juguetes está buscando la alternativa verde al plástico. Y, quizás, Lego la haya encontrado.

El gigante de los juguetes danés ha empezado a producir piezas para sus juguetes usando un plástico que no es exactamente uno tradicional. La materia prima con la que se fabrica este plástico es natural: usan caña de azúcar. De este modo, los árboles, las hojas y los arbustos de sus juegos empezarán a ser, ya desde este mismo año, hechos directamente con plantas.

La compañía emplea un polietileno que se hace usando etanol que genera la caña de azúcar. La fabricación del producto sigue los estándares verdes, lo que le permite cumplir con los estándares de la Bioplastic Feedstock Alliance (BFA) y estar certificados por terceros como respetuosos con el medio ambiente.

A simple vista, entre este plástico y el plástico “tradicional” no se aprecian diferencias. Como explicaban desde la compañía tras el lanzamiento, ni los padres ni los niños serán capaces de diferenciar a unos juguetes de otros. En realidad, sin embargo, ambos plásticos son completamente distintos: uno es mucho más respetuoso con la naturaleza que el otro.

Objetivos verdes

Por ahora, solo entre el 1 y el 2% de los elementos de los juegos de Lego serán hechos con este plástico hecho a partir de plantas, pero las previsiones de la empresa son muy optimistas. La compañía se ha propuesto usar materiales sostenibles en los productos clave de su catálogo y el packaging de Lego en 2030.

De hecho, este lanzamiento es el fruto de un movimiento que pusieron en marcha en 2015, cuando anunciaron que iban a contratar a 100 empleados y a invertir 1.000 millones de coronas danesas (unos 134 millones de euros al cambio actual) para encontrar materiales alternativos y más sostenibles con los que fabricar sus juguetes y su packaging.

El año pasado, ya lograron cumplir con un objetivo verde, logrando que el 100% de la energía que emplean en sus fábricas, oficinas y tiendas sea renovable.

Además, su trabajo en términos de sostenibilidad no se limita a lo que hacen con sus juguetes y con su producción, sino que también quieren ayudar a concienciar a los niños de la importancia de respetar el medio ambiente. Cuando llegaron al 100% de energía renovable, por ejemplo, lo celebraron construyendo una turbina eólica con bloques de piezas Lego.

Fuente: Dudialab,