Las variedades que se pueden acoger a la nueva norma son las siguientes; trigo y cebada en secano y en regadío, triticale en secano y en regadío, y avena en secano y también en regadío. En las Illes Balears se cultiva una superficie total aproximada de 35.000 hectáreas de estas variedades.

La Norma técnica regula el proceso productivo de estos cultivos en relación con la preparación del suelo, el material vegetal, la siembra, el manejo del cultivo, la fertilización, el riego, el control integrado de plagas, las enfermedades y malas hierbas, y la recolección; entre otros aspectos que se suman al control de las instalaciones de manipulación, el transporte de cosechas y al personal implicado en los procesos productivos, así como la obligación de llevar una trazabilidad de todo el proceso productivo mediante un cuaderno de explotación y también en cuanto a los almacenes y la manipulación de cereales.

Esta norma nace con la finalidad de potenciar la obtención de productos agrícolas de calidad y saludables para el consumidor mediante el uso de prácticas de cultivo que respeten el medio ambiente como un objetivo prioritario de la agricultura moderna de las Illes Balears. Las producciones agrícolas obtenidas con estas técnicas se ajustan a los principios generales de la producción integrada, ya que su aplicación implica un mayor respeto al equilibrio de los ecosistemas, reduce contaminaciones innecesarias en el aire, el agua y la tierra, y permite que los productos agrícolas tengan la menor cantidad posible de residuos químicos.



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