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La sal en el rocío marino podría reducir la actividad de los rayos durante las tormentas eléctricas marinas, según sugiere un artículo publicado este martes en la revista Nature Communications. Los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué los niveles de rayos sobre los océanos tropicales se reducen en comparación con el número visto sobre la tierra.

Si uno toma un mapa de distribución de rayos a lo largo y ancho del planeta, basado en las observaciones por satélite, hay un hecho muy notorio a simple vista: la inmensa mayoría de las descargas se sitúan en las zonas continentales y apenas se producen en las zonas de océano, incluidas las que se hayan en los trópicos, donde hay más actividad tormentosa.

Hoy día sabemos que la actividad de tormentas eléctricas sobre la tierra se produce debido a los efectos de la termodinámica y las interacciones aerosol-nube-precipitación. Sin embargo, no está claro por qué la actividad de los rayos sobre los océanos tropicales se reduce significativamente en comparación con la tierra.

La observación desde el satélite nos permitió confirmar hace décadas que los rayos no se distribuyen uniformemente alrededor del planeta. Las zonas de menor actividad son, lógicamente los polos – donde no se producen tormentas eléctricas – y aproximadamente el 70% de los rayos se producen en la zona continental de los trópicos. Según Wikipedia, el lugar donde ocurren los rayos con mayor frecuencia (con datos de 2004 a 2005) es cerca del pequeño pueblo de Kifuka en las montañas del este de la República Democrática del Congo, a unos 1.700 metros respecto al nivel el mar. Esta región recibió 158 rayos por kilómetro cuadrado al año.

Sal reductora de rayos

Para investigar por qué los rayos pueden ser menos frecuentes sobre los océanos, Daniel Rosenfeld y su equipo analizaron datos meteorológicos, de aerosoles y de actividad de rayos de África y los océanos adyacentes (entre 50°O y 50°E y 20°S y 20°N) de 2013 a 2017. Y lo que vieron los autores fue que los aerosoles marinos gruesos, como la sal, reducían la frecuencia de los rayos.

De acuerdo con estos resultados, los aerosoles finos promueven la electrificación de las nubes, como lo hacen sobre la tierra, mientras que las partículas de sal gruesa del rocío del océano reducen los rayos al debilitar la convección dentro de las nubes.

Los autores también concluyen que las partículas grandes promueven la precipitación de lluvia cálida antes de que el agua de la nube pueda elevarse y alcanzar los niveles necesarios para el sobreenfriamiento, un paso necesario hacia la electrificación de la nube. Esto tiene el efecto de reducir la transferencia ascendente de calor sobre el mar.

Desactivados

Este resultado, según los investigadores, mejorará nuestra comprensión de por qué los rayos se distribuyen de manera desigual sobre la tierra y el océano, y los efectos que esto tiene sobre el clima.

“Previamente, las diferencias conocidas en la termodinámica y los aerosoles no pudo explicar gran parte del gran exceso en la actividad de los rayos sobre la tierra en comparación con el océano para la misma cantidad de lluvia”, escriben. “Aquí, resolvemos esta pregunta”.

En cuanto a la importancia climática, estos resultados revelan que el el océano se produce menos transporte ascendente de calor para la misma cantidad de lluvia superficial. “Esto requiere más precipitaciones para satisfacer el déficit radiativo de la troposfera sobre el océano”, sentencian. “Por lo tanto, tener en cuenta de manera más correcta los efectos de contraste del aerosol marino fino y grueso mejoraría las cantidades de lluvia calculadas y la distribución vertical del calentamiento latente, que impulsa gran parte del sistema de circulación atmosférica”.

Fuente: Vozpópuli

Artículo de referencia: https://www.vozpopuli.com/next/rayos-oceanos-aersoles-sal.html



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