En glaciología (la ciencia que estudia los glaciares), una polinia es un espacio abierto de agua líquida rodeada de hielo que se forma en los polos. Es decir, una suerte de lago en medio de agua congelada que se forma por varios motivos y de forma cíclica.

De hecho, algunos animales, como las morsas, se aprovechan de este fenómeno para no tener que emigrar al sur y poder pescar en estas aguas líquidas. Sin embargo, la polinia de Maud Rise es más compleja. ¿Por qué ha surgido solo dos veces y en los meses más duros del invierno antártico?

Ahora un estudio publicado en la revista «Journal of Geophysical Research: Atmospheres» y dirigido por la científica Diana Francis, de la Universidad de Abu Dhabi (NYUAD), dice tener la respuesta al fenómeno que fue descubierto por los satélites por primera vez en 1970.

Polinia

Ubicada en el centro de una bolsa de hielo en el mar de Lázarev, la polinia no se volvió a repetir hasta 2017, inquietando a la comunidad científica, ya que se originó en el momento en que las capas de hielo son más espesas.

En el momento del descubrimiento, la polinia tenía aproximadamente 9.500 kilómetros cuadrados (equivalente a la masa de tierra del estado de Connecticut, en Estados Unidos).

Pero en un mes creció en más de 740% hasta los 800.000 kilómetros cuadrados. Finalmente, se fusionó con el océano abierto una vez que el hielo comenzó a retirarse al comienzo de los meses de verano austral.

Debido al difícil acceso al lugar, el equipo tuvo que ayudarse de las observaciones con satélites y datos meteorológicos. Con esta información descubrieron que los ciclones (tan intensos como la categoría 11 en la Escala Beaufort) crean dos corrientes opuestas que mueven el hielo en dirección contraria, abriendo la polinia en el centro. Como si se desgarrase el hielo de la plataforma.

Influyen en el clima

«Una vez abierta, la polinia funciona como una ventana a través del hielo marino, transfiriendo enormes cantidades de energía durante el invierno entre el océano y la atmósfera», explica Francis.

«Debido a su gran tamaño, estos fenómenos son capaces de afectar el clima regional y global a medida que modifican la circulación oceánica. Es importante identificar los factores desencadenantes de su aparición para mejorar su representación en los modelos y sus efectos sobre el clima», apunta.

Sin el efecto aislante de la capa de hielo marino, una polinia permite que la atmósfera y el océano intercambien calor, impulso y humedad, lo que genera impactos significativos en el clima. La convección de los océanos que ocurre dentro de la polinia, trae agua caliente a la superficie, que derrite el hielo marino y evita que se forme hielo nuevo.

La investigación también apunta a que la relación entre las polinias y los ciclones puede provocar que estos fenómenos sean mucho más frecuentes en climas más cálidos, «porque estas zonas están expuestas a ciclones más intensos», dice Francis.

De hecho, estudios anteriores señalan que a mayor calor, los ciclones polares se intensificarán, además de que los ciclones extratropicales (los que se forman en la zona templada del planeta) se moverán hacia la Antártida, «lo que podría disminuir la extensión del hielo marino y hacer que las áreas de las polinias se acerquen más a la zona de formación de los ciclones», agrega.

Fuente: ABC,

Artículo de referencia: https://www.abc.es/ciencia/abci-descubren-antiguo-misterio-lago-aparece-medio-antartida-pleno-invierno-201904241615_noticia.html,



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