Hay una larga tradición de las medidas para proteger las costas del inmenso poder destructivo de los mares, pero más se tendrá que hacer en los próximos años con los crecientes impactos del cambio climático.

El nivel medio del mar global ha aumentado de manera constante en el siglo XX a una velocidad de aproximadamente 1,7 mm por año. Sin embargo, según muestran las observaciones por satélite, la subida del nivel del mar aumentó a alrededor de 3 mm por año desde 1993.

Esto está previsto que acelere aún más en el futuro, mientras que los efectos ya se están sintiendo en algunas áreas como las islas bajas del Pacífico.

El aumento del nivel del mar es el resultado de la expansión térmica debido a la subida de la temperaturas del mar, así como por el agua procedente del deshielo de los glaciares que desembocan en los océanos.

En las zonas costeras habrá mayores riesgos de inundaciones y una mayor erosión a causa de los crecientes mares, que afectan a un número importante de europeos.

Población de la UE

Alrededor de un tercio de la población vive de la UE dentro de 50 km de la costa, y estas zonas generan más del 30% del PIB total de la UE. El valor económico de los activos dentro de 500 metros de los mares de Europa asciende a entre 500 millones de euros y 1.000 millones de dólares.

Las subidas del nivel del mar también`podrían alterar los ecosistemas costeros y la fauna que viven allí.

Otro impacto que se producirá en muchas áreas es la reducción de la cantidad de agua dulce disponible,afectando a las aguas subterráneas.

La elevación del nivel del mar también se traduce en mayores olas y mareas de tormenta, que afectan a áreas mucho mayores en las costas que sean vulnerables a daños por vientos e inundaciones.

Impactos

Las diferentes cuencas marinas europeas se enfrentan a distintos retos, y tendrán que adoptar estrategias de adaptación específicas:

  • Mar Báltico: aunque la vulnerabilidad a las inundaciones costeras y erosión es baja, el aumento de las temperaturas superficiales del mar tendrá un notable impacto sobre los ecosistemas, las especies marinas (especialmente las migratorias);
  • Mar del Norte: experimentará un aumento significativo del nivel del mar, con un alto riesgo de inundaciones en muchas zonas bajas como Bélgica y los Países Bajos. Esta será una de las principales preocupaciones, dadas las altas concentraciones de población y las actividades económicas en estas áreas;
  • Océano Atlántico: los principales riesgos climáticos son las inundaciones debido a la subida del nivel del mar, así como los cambios en la dirección y la potencia de las olas;
  • Mar Mediterráneo: la cuestión más importante es la escasez de agua dulce. La intrusión de agua salada, junto con periodos de sequía más largos, ejercerán una presión adicional sobre la disponibilidad de agua dulce. Esta zona es muy vulnerable a la erosión, pero la subida del nivel del mar no es un riesgo demasiado grande;
  • Mar Negro: la erosión es el problema más importante relacionado con el clima. A pesar de ello, la zona es vulnerable a los impactos del aumento del nivel del mar en los hábitats y ecosistemas;
  • Regiones ultraperiféricas/ islas: estas áreas son particularmente vulnerables al cambio climático, con una alta concentración de población y actividades a lo largo de las costas, la lejanía de la parte continental, y la dependencia económica de un reducido número de productos y sectores (a menudo relacionada con el turismo). Los ecosistemas también pueden ser particularmente sensibles en estas áreas.

Las medidas de adaptación

Cada una de estas áreas se necesitan acciones adicionales de protección para hacer frente a los efectos de la subida del nivel del mar, incluida la reposición de arena, diques, edificios y la revisión de las leyes de planificación en áreas vulnerables. Estas medidas deben tener una visión a largo plazo.

Las consecuencias son importantes para muchos sectores de la sociedad, como por ejemplo, la industria, la energía, la planificación y los recursos naturales.

Esto supondrá cambios considerables en los próximos años y requerirá inversiones significativas. Sin embargo, los peligros y los costos de no hacer nada son mucho más altas. El costo de la inacción anual se estima en alrededor de 6.000 millones de euros en 2020, y el aumento aún mayor para el año 2080. Los beneficios netos, por otra parte, se presuponen en hasta 4.200 millones.



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