Los animales se resienten ante el cambio climático. ¿Te has percatado de que cada vez hace más calor? ¿Has observado cómo las aves que antes migraban ahora tienden al sedentarismo?

Aquella cigüeña que ves en lo alto del campanario durante todo el año es un signo del calentamiento global. La fauna es muy sensible al aumento de la temperatura del planeta, tanto o más que los humanos. Imagina cómo te sientes cuando eres presa de la fiebre. Algo similar les ocurre a muchos animales, especialmente a las aves.

El comportamiento de las aves

Probablemente ya no verás bandadas tan numerosas desplazándose hacia el sur. Quizá no te hayas dado cuenta, pero algunas acortan su periplo, mientras que otras lo alargan.

El cambio climático está alterando los patrones de conducta de muchas especies. ¿Cuáles son sus efectos más notables? Cada especie dispone de una serie de condiciones climáticas, principalmente humedad y temperatura, con las que se siente cómoda. Sin embargo, esta situación está cambiando.

Las estadísticas no mienten: se estima que cerca de 50 000 aves dejan cada año su área de reproducción para desplazarla a latitudes más cálidas. No obstante, el motivo de su odisea no es el frío invernal, sino la escasez de alimento.

¿Sabes qué ocurre con la avifauna de Europa central y del norte? Una buena parte de las aves autóctonas vuelan hacia el norte de África. Allí encuentran insectos y otras fuentes de alimentación que no pueden hallar aquí.

Cambios en el comportamiento reproductor de estos animales

¿Quieres conocer el motivo por el cual muchas aves cambian su comportamiento? La respuesta es sencilla: cada vez son más numerosas las que deciden permanecer en su territorio, aun a riesgo de perecer. ¿El motivo? Ser las primeras en ocupar los territorios de reproducción.

Un ejemplo característico es el de las cigüeñas, de las que te hemos hablado antes. Las puedes ver cada vez con más frecuencia presidiendo los paisajes nevados de Polonia o Alemania.

Además, como consecuencia de la subida de las temperaturas, las aves que deciden migrar optan por viajes cada vez más cortos. De esta manera, Inglaterra se ha transformado en la nueva España para especies como las currucas capirotas centroeuropeas. Ocurre lo mismo con las grullas, que prefieren quedarse en el camino y no seguir su viaje hacia la península ibérica.

Un estudio enmarcado en el proyecto Montes Consolider manifestó que, entre 1990 y 2008, la temperatura media europea se trasladó hacia septentrión 249 kilómetros.

Con el propósito de mantenerse en unas condiciones climáticas similares, las especies deberían haberse desplazado los mismos kilómetros en el mismo lapso de tiempo. Sin embargo, este estudio nos da una clave esencial: las congregaciones de aves en el continente europeo se trasladaron hacia el norte solo 37 kilómetros, mientras las mariposas lo habrían realizado únicamente 117 kilómetros.

Observando estos patrones de conducta, los investigadores revelan lo que se denomina deuda climática: muchas comunidades de pájaros y mariposas ya no comparten el mismo hábitat, con todo lo que ello implica para el equilibrio de los ecosistemas.

Programa Migra para estudiar sus periplos

El programa Migra, puesto en marcha en 2011 por SEO/BirdLife con la colaboración de la Fundación Iberdrola España, incorpora las últimas tecnologías en sistemas de geolocalización y seguimiento remoto. Este programa cuenta con 930 aves marcadas, de 32 especies distintas, de las que han proporcionado información de utilidad 509 aves, de 31 especies.

Lo que hacen es incorporar en las aves, sin que les afecte en absoluto, un sistema GPS de alta resolución. Estos dispositivos permiten conocer con todo detalle los movimientos y la migración de aves como el aguilucho cenizo, una rapaz amenazada, y conocer sus zonas de campeo en España, las zonas de invernada en África, y los lugares donde para a descansar durante sus viajes migratorios.

El emisor pesa 15 gramos y se recarga mediante energía solar para proporcionar información una vez al día. La vida útil de las baterías está en torno a los cinco años, tiempo en el que, a su vez, se degradará el hilo de algodón que lo sujeta y hará que se libere de este dispositivo ya fuera de funcionamiento.

En definitiva, todas estas consecuencias del cambio climático también nos afecta a nosotros como seres humanos. ¿Qué puedes hacer tú?

Fuente: STOP CAMBIO CLIMÁTICO,

Artículo de referencia: https://www.stopcambioclimatico.es/2020/03/12/asi-nos-avisan-los-animales-del-cambio-climatico/,



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