El invierno 2019-2020 en España ha sido realmente cálido y ha registrado una temperatura media de 9,7ºC, es decir, 1,8ºC por encima de la media de invierno. Además, ha sido el segundo invierno más cálido desde el año 1965, solo por detrás del invierno 1989-90 y el más cálido en España del siglo XXI.

Destacan los elevados valores de las temperaturas máximas registrados durante el trimestre: la media de dichas temperaturas fue de 14,6ºC, superando en 0,2ºC el anterior valor más alto de la serie de invierno, que correspondía hasta ahora al invierno 2018-19. El invierno resultó muy cálido en la mayor parte de la España peninsular y Baleares y algo más moderado en Canarias. 

Además, según los datos recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las anomalías térmicas fueron en general mayores en regiones montañosas y zonas elevadas de las mesetas.

Récords en muchas estaciones además del invierno

Se han batido numerosos récords relacionados con las altas temperaturas registradas: en siete estaciones de la red de AEMET ha sido el invierno más cálido desde que se recogen datos y, en veintiuna estaciones, nunca en invierno se habían alcanzado unas temperaturas medias tan elevadas.

También se batieron récords de temperatura máxima y mínima más elevada, entre los que destacan los 29,6ºC de Valencia/Aeropuerto, los 31,9ºC de Tenerife Sur/ Aeropuerto o los 20,4ºC de temperatura mínima en Melilla, lo que supone la primera noche tropical en la Ciudad Autónoma en invierno.

El invierno comenzó con un mes de diciembre muy cálido, con una temperatura media que se situó 1,9ºC por encima de la normal del mes. Enero continúo con estas altas temperaturas, con una media 0,5ºC superior a la normal. Finalmente, febrero tuvo un carácter extremadamente cálido, registrando temperaturas 3,0ºC por encima de la media de este mes y convirtiéndose en el febrero más cálido desde 1965.

Precipitaciones durante el invierno

La cantidad de agua acumulada este pasado invierno en España se ha aproximado al valor normal: los 192 mm (l/m2) recogidos de media en el conjunto de España han quedado un 4% por debajo del valor medio del trimestre, datos normales teniendo en cuenta que el trimestre comenzó con un diciembre y un enero húmedos pero finalizó con un mes de febrero extremadamente seco.

Estas precipitaciones se han repartido mucho tanto en espacio como en tiempo, siendo húmedo o muy húmedo en un área que abarca desde Aragón y Cataluña hasta Murcia, en zonas al oeste de Castilla y León y en Baleares.

En algunas áreas cercanas a Barcelona, provincias de Teruel y Zaragoza, y Delta del Ebro ha resultado incluso extremadamente húmedo. Sin embargo, ha sido especialmente seco en el País Vasco, Canarias y Ceuta. Por su parte, en Melilla ha sido extremadamente seco.

Histórico episodio de polvo atmosférico en Canarias

Entre el 22 y el 24 de febrero tuvo lugar un intenso episodio de polvo atmosférico del Sáhara que afectó a la totalidad del archipiélago canario, causado por una profunda baja situada en las proximidades, que levantó polvo en la zona del Sáhara Occidental y lo inyectó sobre el archipiélago mediante una corriente en chorro de niveles bajos con vientos cercanos a los 100 Km/h a unos 1.500 m de altitud.

Este episodio, a falta de una confirmación de los registros históricos, ha sido el más intenso registrado en Canarias desde que se dispone del instrumental necesario para cuantificar el contenido de aerosoles en la atmósfera.

El evento produjo, además, una reducción en la visibilidad menor a 100 metros en diferentes puntos del archipiélago canario, llegando a forzar el cierre de los ocho aeropuertos canarios durante unas horas el 23 de febrero.

Otro hecho singular de este episodio fue el enorme espesor de la capa de polvo (desde el nivel del mar hasta unos 5 km de altitud), lo que no es normal en las intrusiones de polvo de invierno, ya que suelen reducirse a los primeros 2 km.

Récord tras récord a nivel planetario

Un análisis de lo sucedido fuera de nuestras fronteras nos indica que en los pasados meses también se han batido marcas históricas. De nuevo hemos vivido el diciembre y el enero más cálidos del planeta (con el de 2015 y el de 2016 respectivamente) y de Europa desde que hay datos; febrero de 2020 se queda con un segundo puesto en el podio de los febreros más cálidos tanto de la Tierra como de nuestro continente.

Todo parece condensarse en este récord: este invierno ha sido declarado el más cálido en Europa desde que hay datos, con una temperatura media 1,4ºC más alta que el anterior más cálido y una anomalía térmica media de +3,4ºC.

Dicha anomalía, aunque de signo opuesto, recuerda a las que se vivieron durante el verano de 1816, el comúnmente conocido como “Año sin verano”; y es que la potentísima erupción del volcán Tambora en abril de 1815 desembocó, un año más tarde y como consecuencia del bloqueo parcial de la radiación solar que llegaba a la Tierra por parte de las partículas emitidas durante la erupción, en un verano frío en Europa, con anomalías de hasta -3ºC en Francia.

En relación a la extensión de hielo marino, si bien no hay titulares tan destacados como en otros trimestres, sigue habiendo datos reseñables: diciembre de 2019 fue el tercer diciembre con menor extensión de hielo marino antártico desde 1979 y enero de 2020 el cuarto.

Fuente: National Geographic,

Artículo de referencia: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/espana-registra-invierno-mas-calido-siglo-xxi_15341,



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