El uso de combustibles fósiles, la producción de cemento, los cambios de uso del suelo y la quema de biomasa son actividades humanas que llevan al incremento de emisiones de CO2. Se estima que un tercio de estas emisiones es mitigado por la absorción que realizan los océanos, por lo que resulta vital entender el papel que juegan, especialmente para predecir futuros escenarios climáticos.

Con el anterior objetivo, en los últimos años se han realizado numerosas campañas oceanográficas en aguas gallegas y a lo largo del golfo de Vizcaya para conocer el papel que esta región oceánica juega en la captación de CO2. A pesar del esfuerzo en la precisión de las técnicas analíticas utilizadas, determinar el flujo de este gas a través de la interfase atmósfera-océano precisa conocer la velocidad del viento in situ. Sin embargo, utilizar el viento registrado por el anemómetro instalado a bordo del buque no siempre es la mejor opción, entre otras debido a la distorsión que la estructura del barco en movimiento provoca, lo que lleva a sobrestimar esta variable. En estos casos, los investigadores suelen utilizar datos de viento procedentes de modelos atmosféricos, boyas oceanográficas y meteorológicas cercanas o datos derivados de satélite. Pero esta elección puede introducir una importante incertidumbre en los resultados, que hasta ahora no había sido evaluado de forma adecuada en esta región.

Para ello, los investigadores han analizado tres modelos atmosféricos de reanálisis a escala global, un modelo de predicción regional, vientos obtenidos del satélite QuikSCAT y un producto que combina varias de estas fuentes. La incertidumbre de cada uno de ellos ha sido establecida comparándola con el conjunto de boyas oceanográficas y meteorológicas disponibles. Los resultados han demostrado como algunos de estos productos sobreestiman de forma generalizada los vientos en el golfo de Vizcaya, mientras que otros tienen el efecto contrario.

Además, la determinación del flujo de CO2 implica seleccionar alguna de las varias parametrizaciones publicadas en la literatura científica, por lo que un mismo conjunto de medidas puede concluir en un abanico de estimaciones diferentes. Este estudio ha demostrado que las estimaciones en el golfo de Vizcaya pueden ser hasta tres veces superiores dependiendo de la aproximación que se utilice para calcular el viento.

Por tanto, este estudio debería advertir al resto de investigadores frente a las incertidumbres asociadas en sus futuras estimaciones, de vital importancia para entender el clima y el papel que juegan nuestros océanos.

Referencia bibliográfica: P. Otero, X. A. Padin, M. Ruiz-Villarreal, L. M. GarcíaGarcía, A. F. Ríos and F. F. Pérez. Net sea–air CO2 flux uncertainties in the Bay of Biscay based on the choice of wind speed products and gas transfer parameterizations. Biogeosciences, 10, 2993–3005, 2013, doi:10.5194/bg-10-2993-2013

Para acceder al artículo completo:
http://www.biogeosciences.net/10/2993/2013/bg-10-2993-2013.pdf

Los datos del estudio pueden obtenerse de:
http://www.indicedeafloramiento.ieo.es/eco/



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