Esta comunicación consultiva plantea cuestiones fundamentales y recaba la opinión de las partes interesadas en torno al nuevo acuerdo, que deberá estar listo para finales de 2015 y aplicarse a partir de 2020.

Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción por el Clima, ha declarado lo siguiente que “en Copenhague, los líderes mundiales establecieron el objetivo de mantener el calentamiento planetario por debajo de los 2°C, con el fin de evitar las repercusiones más graves del cambio climático. Fue un gran acierto. Pero, según vemos cómo el mundo se aleja día a día de este objetivo, es necesario hacer algo más. Se necesita una mayor colaboración por parte de todos. Para alcanzar el éxito es preciso un ambicioso acuerdo internacional en el que todas las economías más importantes se comprometan a tomar medidas con arreglo a sus capacidades actuales y futuras. El presente documento se propone dar forma a la posición de la UE y contribuir al logro de un acuerdo lo más sólido posible en 2015”.

La comunicación consultiva reclama la colaboración de las partes interesadas, los Estados miembros y las instituciones de la UE para que den su opinión sobre cómo diseñar el acuerdo de 2015, que establecerá el régimen internacional de lucha contra el cambio climático a partir de 2020.

La consulta pública tendrá lugar hasta el 26 de junio. El 17 de abril se celebrará en Bruselas una conferencia de las partes interesadas.

Aumento de temperatura por debajo de los 2°C

Los miembros de Naciones Unidas lanzaron las negociaciones sobre el nuevo acuerdo climático a finales de 2011 en Durban. La consulta pública coincide con una intensificación de las negociaciones que está teniendo lugar este año.

El acuerdo de 2015 deberá aunar el actual cúmulo de disposiciones vinculantes y no vinculantes que contienen la Convención Marco de las Naciones Unidas y el Protocolo de Kioto en un régimen único y global. Mientras que la UE, algunos otros países europeos y Australia han contraído un segundo compromiso jurídicamente vinculante en el marco del Protocolo de Kioto, otros 60 países de todo el mundo se han adherido a diferentes tipos de compromisos no vinculantes destinados a reducir o limitar el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Impulsar las ambiciones antes de 2020

De forma simultánea a las negociaciones internacionales en torno al acuerdo de 2015, se han lanzado negociaciones paralelas en el contexto de la Plataforma de Durban para buscar la forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo antes de que el acuerdo entre en vigor en 2020. Esto refleja el reconocimiento de que existe un abismo entre las promesas de emisión de los países para 2020 y lo que es necesario para enderezar el camino hacia un mantenimiento del calentamiento global por debajo de los 2°C.

Aunque la comunicación consultiva se centra en el acuerdo de 2015, hace hincapié en que las medidas que se tomen antes de 2020 serán fundamentales para orientar las políticas de tal forma que el acuerdo sea un éxito.



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