Así lo ha anunciado el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, durante su participación en una conferencia sobre indicadores para nuevos modelos de desarrollo, en el marco de la Cumbre Mundial de Estados y Regiones que se celebra en Río de Janeiro (Brasil), horas antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20).

El proyecto pretende reportar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las políticas de adaptación y mitigación al cambio climático puestas en marcha en diversas regiones. Inicialmente, participarán medio centenar de gobiernos subnacionales, integrantes de The Climate Group y de la red Regions of Climate Action (R20). Todos ellos disponen hasta el mes de diciembre de este año para completar la evaluación de su área.

El CDP es una organización independiente, sin ánimo de lucro, que dispone de la más importante base de datos sobre el cambio climático y las empresas de todo el mundo. Desde el año 2000, 5.000 organizaciones de más de 60 países han incorporado sus datos de emisiones de gases de efecto invernadero y estrategias de cambio climático. Ahora, esta organización, con la ayuda del Departamento de Territorio y Sostenibilidad, incluirá también los datos a nivel regional.

Cumbre Mundial de Estados y Regiones

El consejero Recoder, como copresidente de la Red de Gobiernos Regionales para el Desarrollo Sostenible (nrg4SD), ha inaugurado la Cumbre Mundial de Estados y Regiones. Este evento lo han organizado conjuntamente el estado de Río de Janeiro, la nrg4SD, The Climate Group y Regiones Unidas FOGAR.

Su objetivo es proporcionar una plataforma para los gobiernos subnacionales (estados federados, regiones, provincias y demás gobiernos intermedios) para demostrar sus contribuciones al desarrollo sostenible, en colaboración con otros niveles gubernamentales y los actores económicos y sociales.

La Cumbre ha puesto en marcha una coalición mundial y ha adoptado una ambiciosa declaración de compromiso de los gobiernos subnacionales en economía verde, en el contexto del desarrollo sostenible, y la erradicación de la pobreza.
 
La Declaración de Río
 
Los participantes en la cumbre han firmado un documento de compromiso con el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, que pretende avanzar en la formulación de una hoja de ruta a desarrollar a corto plazo.
 
La declaración hace un llamamiento a los Estados miembros de las Naciones Unidas para que apuesten por la economía verde como estrategia para contribuir a mejorar el bienestar de la ciudadanía, la inclusión social y el uso eficiente y la conservación de los recursos naturales.

Además, reitera la importancia de los gobiernos regionales y pide a las Naciones Unidas su reconocimiento como actores gubernamentales en los procesos de toma de decisiones, el acceso a financiación y la implementación y evaluación de políticas en materia de desarrollo sostenible.

Crecimiento verde

Por último, el consejero Recoder ha participado en un acto paralelo organizado por las Naciones Unidas en la Conferencia Río+20 sobre las oportunidades para un "crecimiento verde" en el Mediterráneo. En este marco, Recoder ha propuesto "el reconocimiento de la región Mediterránea como área de acción prioritaria para la complejidad de los retos ambientales, sociales, políticos y económicos a los que debe hacer frente, así como por la diversidad de oportunidades que ofrece "y ha querido destacar que" es uno de los territorios del planeta donde los efectos del cambio climático tendrán un mayor impacto y, por tanto, constituye un laboratorio privilegiado para poner en práctica experiencias y acciones que puedan ser extrapolados a otros lugares del mundo ".

Asimismo, ha puesto de manifiesto que Cataluña puede desempeñar un papel importante en el proceso de coordinación de las instituciones en la región del Mediterráneo, con el fin de promover un plan específico para avanzar en la implantación de políticas de sostenibilidad para esta región.