Se estima que la temperatura anual mundial de la superficie de la tierra y del océano entre enero y diciembre de 2012 fue superior en 0,45 °C (±0,11 °C) a la media de 14,0°C correspondiente al período 1961–1990. Se trata del noveno año más cálido desde que se iniciaran los registros en 1850 y del vigésimo séptimo año consecutivo en que las temperaturas mundiales de la tierra y del océano han estado por encima del promedio correspondiente al período 1961–1990, según la Declaración. Los años 2001 a 2012 se contaron entre los 13 años más cálidos de los que se tienen datos.

“Aunque el ritmo del calentamiento varía de un año para otro debido a la variabilidad natural causada por fenómenos como el ciclo de El Niño, las erupciones volcánicas u otros, el calentamiento sostenido de la atmósfera inferior es un indicio preocupante,” dijo el Secretario General de la OMM, Michel Jarraud. “La continua tendencia al alza de la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero y el consiguiente aumento del forzamiento radiativo de la atmósfera de la Tierra confirman que el calentamiento va a seguir”, añadió.

“La pérdida récord de hielo marino del Ártico entre agosto y septiembre, un 18% menor que el récord mínimo anterior de 4,17 millones de kilómetros cuadrados alcanzado en 2007, fue también un indicio preocupante del cambio climático,” dijo Jarraud. “En el año 2012 se produjeron otros muchos fenómenos extremos, tales como las sequías y los ciclones tropicales. La variabilidad natural del clima siempre ha provocado fenómenos extremos, pero ahora las características físicas de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos tienen su origen cada vez más por el cambio climático,” manifestó.

Las declaraciones anuales de la OMM reúnen los principales fenómenos climáticos de cada año. Hoy en día se consideran una fuente autorizada de información, reconocida internacionalmente, sobre temperaturas, precipitaciones, fenómenos extremos, ciclones tropicales y extensión del hielo marino. En la última Declaración publicada se incluye un análisis a fondo de las tendencias regionales como parte del empeño de la OMM por proporcionar más información a escala regional y nacional con el fin de apoyar la adaptación a la variabilidad del clima y al cambio climático.

La evaluación del clima de 2012, que es la más detallada hasta la fecha, servirá para encauzar las deliberaciones del Consejo Ejecutivo de la OMM durante su reunión del 15 al 23 de mayo de 2013.

  • En 2012 hubo temperaturas superiores a la media en casi toda la superficie terrestre del globo, sobre todo en América del Norte, el sur de Europa, el oeste de Rusia, algunas zonas del norte de África y la zona septentrional de América del Sur. No obstante, también se observaron temperaturas inferiores a la media en toda Alaska, en partes del norte y el este de Australia y en Asia central.
  • Las precipitaciones en todo el mundo estuvieron ligeramente por encima de la media a largo plazo del período 1961-1990. Hubo condiciones más secas de lo normal en gran parte de la zona central de Estados Unidos de América, el norte de México, el noreste de Brasil, el centro de Rusia y el sur y el centro de Australia. Se dieron condiciones de humedad superiores a la media en algunas zonas del norte de Europa, el oeste de África, el norte y el centro de Argentina, el oeste de Alaska y la mayor parte del norte de China.
  • La extensión del manto de nieve de América del Norte durante el invierno de 2011/2012 estuvo por debajo de la media, convirtiéndose en la cuarta extensión más reducida registrada, según los datos del Global Snow Laboratory (Laboratorio de Nieve Mundial). Esto contrastaba sobremanera con los dos inviernos anteriores (2009/2010 y 2010/2011), en los que se habían dado la mayor extensión del manto de nieve y la tercera extensión mayor, respectivamente, desde que se iniciaran los registros en 1966.
  • Mientras tanto, durante el invierno la extensión del manto de nieve del continente euroasiático estuvo por encima de la media, convirtiéndose en la cuarta extensión más vasta jamás registrada. En general, la extensión del manto de nieve del hemisferio norte fue superior a la media, 590.000 kilómetros cuadrados por encima de la media de 45,2 millones de kilómetros cuadrados,  y fue la decimocuarta extensión más vasta que se haya registrado nunca.
  • Manto de hielo de Groenlandia: a principios de julio la cubierta de hielo de la superficie de Groenlandia se fundió considerablemente y se estima que el 97% de esa superficie de hielo se derritió a mediados de julio. Se trata de la mayor superficie que se haya fundido desde que empezaran los registros satelitales hace 34 años. Durante el verano se suele producir el deshielo de casi la mitad de la superficie de la capa de hielo de Groenlandia de forma natural, especialmente en las elevaciones más bajas. Sin embargo, debido a un sistema de altas presiones en 2012 se dieron condiciones más cálidas de lo normal en Groenlandia, a las que se atribuye el rápido deshielo.
  • La extensión del hielo marino en el Ártico alcanzó el nivel más bajo sin precedentes de su ciclo anual el 16 de septiembre, a saber, 3,41 millones de kilómetros cuadrados. Dicha extensión batió el récord mínimo anterior del 18%, alcanzado el 18 de septiembre de 2007. Fue inferior en un 49%, o en casi 3,3 millones de kilómetros cuadrados, al promedio mínimo de 1979–2000. La diferencia entre la máxima extensión del hielo marino en el Ártico el 20 de marzo y la extensión mínima más baja del 16 de septiembre fue de 11,83 millones de kilómetros cuadrados, lo que constituyó la mayor reducción estacional de la extensión del hielo marino producida en los 34 años de registros satelitales.
  • La extensión del hielo marino de la Antártida en marzo fue la cuarta más grande jamás registrada, con 5,0 millones de kilómetros cuadrados o el 16,0% por encima de la media correspondiente al período de 1979–2000. Durante la temporada de expansión, la extensión del hielo marino en la Antártida alcanzó su máxima superficie desde que empezaran los registros el 26 de septiembre de 1979, con 19,4 millones de kilómetros cuadrados. Ese valor superó el récord máximo anterior de 19,36 millones de kilómetros cuadrados, establecido el 21 de septiembre de 2006.
  • Fenómenos extremos: el huracán Sandy causó la muerte de casi 100 personas y provocó una destrucción importante en el Caribe, así como decenas de miles de millones de dólares de Estados Unidos en daños y alrededor de 130 víctimas mortales en el este de Estados Unidos. El tifón Bopha, que fue el ciclón tropical más mortífero del año, azotó Filipinas dos veces en diciembre. Durante el año, Estados Unidos y el sureste de Europa padecieron condiciones de sequía extrema, mientras que el África occidental se vio gravemente afectada por las inundaciones extremas. A la población de Europa, el norte de África y Asia le afectaron gravemente las nevadas y el frío extremos. Por tercer año consecutivo se produjeron graves inundaciones en Pakistán.
  • El cambio climático está agravando la variabilidad natural del clima y se ha convertido en una fuente de incertidumbre para los sectores económicos sensibles a las condiciones climáticas, como la agricultura y la energía.


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