Asimismo, entre otras especies encontradas de 2010 a 2013, también se incluyen una lagartija de flamantes colores, una serpiente con colores brillantes o una orquídea rosa.

Las especies descubiertas por los científicos y recopiladas por WWF comprenden 258 plantas, 84 peces, 58 anfibios, 22 reptiles, 18 aves y un mamífero. Además, hay que añadir los innumerables descubrimientos de insectos y otros invertebrados.

"Estas especies son un patrimonio natural único que tenemos que conservar. Esto significa proteger su hogar, la increíble selva amazónica, amenazada en la actualidad por la deforestación y la construcción de represas", ha señalado Claudio Maretti, líder de la Iniciativa Amazonía Viva de WWF.

Una de las especies más llamativa es la lagartija de colores, encontrado gracias a las crías que nacieron de unos huevos recolectados por los científicos en la Amazonía colombiana. La Cercosaura hypnoides es una especie escurridiza que no se ha visto antes en su estado natural, lo cual hacer sospechar que podría estar en peligro de extinción.

En cuanto a la rana diminuta, se cree que se encuentra en peligro crítico de extinción. De hecho, su nombre en latín Allobates amissibilis significa "que se puede perder", debido a posibilidad de que su hábitat sea alterado con fines turísticos. Esta es la tercera especie Allobates que se encuentra en Guyana.

La piraña hervíbora llega a medir hasta 50 centímetros de largo y pesar cuatro kilogramos. Habita en los rápidos rocosos donde abundan las plantas, su principal fuente de alimento. La Tometes se registró en los drenes superiores de la cuenca del Río Trombetas, en el Amazonas brasileño.

Por su parte, la serpiente de brillantes colores fue encontrada en las montañas de Guyana. Esta especie fue nombrada Chironius challenger en honor del Profesor George Edward Challenger, personaje ficticio de la obra “El Mundo Perdido” de Arthur C. Doyle.

Una hermosa orquídea rosa también ha sido encontrada y denominada la “Sobralia imavieirae”, oficialmente descrita por los científicos de Roraima, en la Amazonía brasileña.

Además, se ha descubierto al mono tití de Caquetá, una de las aproximadamente 20 especies de estos monos. Todas ellas viven en la cuenca del Amazonas, pero una de las características más notables en las crías de Caquetá es que "cuando se sienten muy contentas se ronronean unas a otras".

Se cree que muchos de los nuevos descubrimientos son endémicos de la selva del Amazonas, no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Por eso, estas especies son aún más vulnerables a la continua destrucción del Amazonas, ya que son únicas.



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