Este proyecto se lleva a cabo con la colaboración entre SEO/BirdLife y el Gobierno de Extremadura, y el mismo está permitiendo obtener mayores conocimientos sobre esta especie "poco conocida por el público en general y aún no estudiada del todo por los ornitólogos".

Se trata de un ejemplar, un macho adulto, que ya ha sido bautizado y, tratándose de un ave que anida en las laderas del cacereño Valle del Jerte, no ha podido recibir mejor nombre que “Picoto”, según ha informado SEO/BirdLife en nota de prensa.

Asimismo, “Picoto” ha demostrado ser un "consumado viajero" y un ave con "querencia" por el mismo rincón de Extremadura, ya que tras anidar el verano pasado en el Valle del Jerte, donde sacó adelante a una cría, “Picotín”, voló hasta África para pasar el invierno.

Este ejemplar, después ha recorrido casi 10.000 kilómetros para volver a la misma localización extremeña de donde partió, un fresco bosque de robles melojos o rebollos, a unos 1.000 metros de altitud en las laderas del Jerte.

Según ha informado SEO/BirdLife, “Picoto” fue capturado y equipado con un emisor por satélite el 26 de julio de 2012 por un equipo de técnicos del Gobierno de Extremadura y la propia organización.

Además, es la primera vez en España que se sigue con esta tecnología a un ejemplar de esta especie. Como ha explicado el coordinador del grupo local “SEO-Cáceres”, Javier Prieta, que participó en el marcaje y sigue día a día la evolución de “Picoto”, el abejero europeo es una ave rapaz de mediano tamaño que cría en bosques de hoja caduca europeos e inverna en zonas selváticas africanas.

Su viaje

Tras su marcaje en julio de 2012 y hasta el 30 de agosto de 2012, cuando comenzó su viaje migratorio al sur, “Picoto” prosiguió con éxito la crianza de “Picotín”, el único pollo que contenía su nido.

El viaje de ida duró 17 días, "entre el 30 de agosto y el 15 de septiembre de 2012, con un total de 4.085 kilómetros de distancia en línea recta, a una media de 255 kilómetros diarios, con un máximo de 329 kilómetros recorridos en una jornada", ha explicado Javier Prieta.

“Picoto” paró en la laguna de La Janda (Cádiz) un día, cruzando el Estrecho de Gibraltar el 1 de septiembre, día en el que se registró el paso máximo de abejeros de la temporada en Tarifa (Cádiz), más de 10.000 aves.

Posteriormente, el abejero pasó por Marruecos, Argelia, Mauritania, Malí y Guinea, "en un viaje bastante directo a través del desierto del Sáhara", explica Prieta.

La estancia en Liberia estuvo "llena de incertidumbre", pues apenas se recibían señales del emisor, muy espaciadas en el tiempo y siempre en un área muy reducida, por ello se llegó a sospechar de la muerte de “Picoto”.

Finalmente, después de siete meses de dudas, “Picoto” voló rumbo norte el 15 de abril de 2013. "Seguramente la causa de la falta de emisiones entre octubre y abril fuese el hábitat selvático donde el abejero permaneció, impidiendo la densidad de los árboles de la selva ecuatorial africana la correcta carga de las batería por las placas solares y la correcta conexión con los satélites", ha explicado Javier Prieta.

Así, la vuelta de “Picoto” hasta su hogar extremeño fue "casi un calco" de la ida, duró un día menos, se extendió 200 kilómetros más y los países atravesados fueron los mismos en sentido inverso, llegando a su destino inicial en el Valle del Jerte el día 10 de mayo.

A partir de entonces, por motivos de seguridad en la reproducción, los datos del emisor han dejado de hacerse públicos, pero “Picoto” sigue "fiel a su nido y está criando con normalidad".

Lecciones para la conservación

Por su parte, el seguimiento de “Picoto” ha permitido confirmar el valor que los robledales del norte de Extremadura tienen como hábitat de esta singular especie.

Para el delegado territorial de “SEO/BirdLife” en Extremadura, Marcelino Cardalliaguet, "es un aviso sobre la necesidad de conservar y mejorar el estado de estos bosques, sometidos a una fuerte presión y que han perdido mucha extensión y calidad de conservación".

"Los robledales y los castañares del norte de Extremadura son maravillas ecológicas, islas húmedas en medio de un ambiente seco y que han resistido todo tipo de avatares climáticos", ha indicado.

Por ello, ha apuntado que aves como los abejeros encuentren en las anteriores especies uno de sus mejores refugios en España es otra muestra más de su "enorme valor ecológico".

“SEO/BirdLife”, tal y como ha afirmado Marcelino Cardalliaguet, va a trabajar para que, "todos los robledales y castañares del Valle del Jerte se incluyan en Red Natura 2000 y sean conservados para el futuro".

Sobre el programa MIGRA

El marcaje de “Picoto” se ha llevado a cabo dentro del programa Migra, puesto en marcha en 2011 por “SEO/BirdLife” con la colaboración de la Fundación Iberdrola, incorpora las últimas tecnologías en sistemas de geolocalización y seguimiento remoto para conocer con mayor detalle los movimientos de las aves dentro y fuera de España.

Además, el Gobierno de Extremadura colabora con el proyecto marcando todos los años varios ejemplares de diversas especies, como águilas calzadas, carracas y aguiluchos cenizos.

Una aplicación disponible en Internet acumula ya 250.000 localizaciones de 171 ejemplares de 18 especies de aves, con el objetivo de llegar a conocer los movimientos, rutas migratorias, áreas de invernada y movimientos dispersivos de todas las especies de aves presentes en España.



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