Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) – liberaron hoy 13 ejemplares de tortuga boba –caretta caretta– en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería), dando por concluido el estudio de liberación y seguimiento que estos dos órganos realizaron durante el último mes en el litoral andaluz.

Según precisó la Consejería en un comunicado, las 13 tortugas liberadas nacieron el año pasado en las playas andaluzas y han permanecido en el Centro de Recuperación de Especies Marinas Amenazadas (Crema) de Málaga y en las instalaciones de El Toruño en Cádiz, cedidas para este proyecto por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía (Ifapa), hasta minimizar los riesgos de predación que sufren los ejemplares de tortuga durante su primer año de vida.

La mayoría de estos reptiles se han soltado en las playas de Cabo de Gata, mientras que un número menor se ha devuelto al mar desde una embarcación ligera. Algunas tortugas han sido equipadas con un transmisor de ultrasonidos que permitirá a los investigadores seguir sus primeros movimientos para comprobar si el animal se orienta bien y tiene un comportamiento adecuado, para lo que se hará un seguimiento desde la embarcación “Punta Polacra” de la Consejería de Medio Ambiente.

250 HUEVOS

En el marco del proyecto de reintroducción de la tortuga boba en Andalucía se colocaron el pasado 8 de septiembre un total de 250 huevos de tortuga boba en playas de Cabo de Gata-Níjar que reunían condiciones ambientales idóneas y podían contribuir a minimizar los riesgos de desviación de las proporciones de sexos de las nuevas tortugas como consecuencia del cambio climático, ya que en las playas donantes el incremento de temperaturas esta propiciando un incremento en el número de ejemplares macho.

Estas costas se han seleccionado a lo largo de los cuatro últimos años tras la elaboración de un estudio de detalle en el que se evaluaron 100 localizaciones desde Doñana a Pulpí. La actuación forma parte de la segunda fase del programa para la restauración de la anidación recurrente de este reptil marino en la costa peninsular española.

Un avión transportó 1.400 huevos desde Cabo Verde a Canarias, donde la Universidad de Las Palmas dirige la misma tarea en ese ámbito insular. Menos del 30 por ciento de los huevos, en concreto 400, viajaron nuevamente a Andalucía, donde 150 se depositaron en incubadoras de la Estación Biológica de Doñana, en Sevilla, mientras que los 250 restantes fueron instalados en el medio natural litoral de Cabo de Gata, en tres nidos excavados en el momento de la implantación.

El proyecto en curso supone un complemento necesario al esfuerzo de atención de emergencias litorales realizado por la administración ambiental andaluza en favor de esta fauna marina singular y al de sensibilización de las poblaciones de pescadores de palangre como causantes del mayor número de incidentes. En los últimos 20 años se han atendido más de 1.500 casos de varamientos en los que sólo se encontraron 386 ejemplares vivos, de los que 357 fueron recuperados con los adecuados trabajos veterinarios en los centros especializados y, posteriormente, fueron devueltos al mar.

Esta restauración de la anidación de la tortuga boba prevé que esta especie –catalogada como en peligro de extinción en el Libro Rojo de la Fauna andaluza– nidifique de forma permanente en vez de esporádica en la costa peninsular española, convirtiéndose así en un activo ecológico de primer orden que incorporar al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Sus playas fueron calificadas como las más idóneas en el trabajo de prospectiva inicial de este programa, lo cual confirma la alta calidad ambiental de este tramo del ecosistema litoral andaluz.



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