La Dirección General de Medio Ambiente, dependiente de la Consejería de Agricultura y Agua, ha intensificado el servicio de vigilancia e información en Isla Grosa y El Farallón, que se mantendrá hasta septiembre con presencia permanente en la isla para garantizar que los valores ecológicos no sufran daño. Este servicio forma parte de las medidas incluidas en el Plan de Gestión y Conservación de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Isla Grosa.

Medio Ambiente realiza durante todo el año labores de control para evitar el desembarco en la isla y ordenar el fondeo, las actividades subacuáticas y la navegación. Estos esfuerzos se intensifican durante la época estival al incrementarse el número de barcos que se aproximan a estos islotes, que este año se estima que serán más de 6.000.

La vulnerabilidad de este espacio ante posibles agresiones humanas, dada su proximidad al puerto deportivo más grande de la Región, hace necesario desarrollar medidas que regulen los usos de la Isla y que aseguren un estado de conservación favorable.

La Isla Grosa y El Farallón presentan un valor ecológico muy alto por la variedad de hábitats representados, la importancia para la reproducción de aves marinas y como punto de paso para aves migratorias, además de por su valor paisajístico. En el entorno marino, la gran protagonista es la pradera de posidonia (Posidonia oceanica), densa, homogénea y con un buen estado de conservación, lo que se traduce en una excelente calidad de las aguas, que albergan gran diversidad de especies marinas atractivas para el buceo.

Trabajos y estudios

Desde la década de los ochenta y más intensamente en los últimos diez años, la Dirección General de Medio Ambiente, ha desarrollado diferentes trabajos y estudios en materia de conservación de la Isla Grosa, haciendo hincapié en la fauna de la isla, las aves marinas, los hábitat y la vegetación endémica.

Durante los años 2004 a 2007, y gracias a la financiación LIFE-Naturaleza, se llevó a cabo la adecuación de las antiguas instalaciones militares presentes en la isla, que desde entonces sirven de soporte a las tareas de investigación y vigilancia. El objetivo principal de este proyecto fue desarrollar acciones de conservación de los hábitat, con el fin de garantizar la reproducción y supervivencia de la Gaviota de Audouin (Larus audouinii), que entonces tenía cerca de mil parejas en la isla, la tercera colonia de nidificación más importante a nivel mundial.

El proyecto también asumía la elaboración de un Plan de Gestión integral para la ZEPA, como herramienta de planificación y gestión de los hábitats y especies presentes en los islotes, además de numerosas acciones entre las que destacan las de conservación y recuperación del hábitat de paíño (Hydrobates pelagicus) y cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis).

Aquellos que estén interesados en conocer la riqueza natural de este enclave ambiental pueden consultar la información disponible en la web www.murcianatural.carm.es.



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