Nueve asociaciones ecologistas y naturalistas de Asturias, Castilla y León, Cantabria y Aragón han solicitado que se paralice el proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en los Picos de Europa.

En un comunicado, los colectivos consideraron que esta medida “está fracasando y la muerte de dos quebrantahuesos lo demuestra”. De esta forma, los grupos solicitan la paralización del proyecto hasta que se corrijan sus “defectos técnicos”, se adopte un sistema de cría “válido” y se “erradique el uso de veneno” en Picos de Europa y Cordillera Cantábrica.

Las asociaciones ANA, COA, CEA, MAVEA, Colectivo Ecologistas de Avilés, PDC y ULEX (Asturias), ARCA (Cantabria) y FAB (Aragón) aseguraron que la muerte de dos quebrantahuesos restan validez al proyecto de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), que se basa en la intervención de nidos aragoneses.

Este año, la FCQ ha intervenido dos nidos y ha “improvisado” un sistema de cría, lo que “ha dado como resultado aves incapaces de vivir libremente en el medio”, denunciaron.

Para los grupos firmantes, este suceso supone un “precio inaceptable teniendo en cuenta su catalogación como especie en peligro de extinción”.

Asimismo, recalcaron que consideran “prioritaria” la lucha contra el uso “indiscriminado” de veneno en Picos de Europa y Cordillera Cantábrica como actuación previa a cualquier programa de reintroducción.

En la Cordillera Cantábrica, durante el año 2007 han muerto envenenados 14 buitres, 2 alimoches y 1 oso pardo; en julio pasado 4 buitres y 2 zorros en la vertiente leonesa de Picos de Europa. Entre 1995 y 2005, han muerto en total 240 animales envenenados.

Esta situación del proyecto de la FCQ ha tenido como consecuencia, según relataron, la pérdida de financiación europea y los “desmentidos” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la UICN. Además, según los ecologistas, fuentes de La Junta de Castilla y León señalan que “no hay apoyo logístico ni económico al proyecto de la FCQ”.

“VENTURA”

Los ecologistas pusieron como ejemplo el caso de “Ventura”, un pollo de quebrantahuesos, extraído de su nido, incubado artificialmente y cuidado durante 90 días por una marioneta en una urna que pudo impedir la absorción de Vitamina D y un correcto desarrollo del ave.

“Ventura”, según relataron, murió el 26 de septiembre de un traumatismo craneal provocado al colisionar con un árbol según una primera necropsia y, aunque es necesaria una segunda necropsia que revele la causa exacta de la muerte así como el peso y estado de salud del ave, los grupos sostienen que “podía estar vivo si lo hubiesen dejado en el nido con sus padres”. “Ha vivido 176 días, de los que 138 estuvo enjaulado”, concluyeron.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de