Sí se confirma, será ser sin duda uno de los mayores descubrimientos de esta década en el área de ciencias naturales. Un equipo científico internacional ha conseguido observar, filmar y tomar muestras de tejidos de un grupo de orcas que podrían pertenecer a una especie diferente a la conocida hasta ahora, la Urcinus orca.

El seguimiento y muestreo de estos ejemplares se produjo en el mes de enero en aguas de Cabo de Hornos, en la punta del sur de Chile, según una nota difundida esta semana por la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA).

Los expertos apuntan en una primera valoración preliminar -pendiente de publicación y revisión científica- que los cetáceos estudiados tienen rasgos físicos ligeramente diferentes a los de las orcas comunes.

Así, la posible nueva especie -de momento denominada orca Tipo D– tiene la cabeza más redondeada – con el hocico menos puntiagudo-, la mancha blanca cercana a los ojos más pequeña y la aleta dorsal sensiblemente diferente a sus congéneres.

Hasta ahora sólo se sospechaba de la existencia de una segunda especie de orca -la Orcinus orca es de momento la única especie de su género- por un grupo de ejemplares encontrados en una playa hace más de 60 años y por relatos de pescadores y fotografías no suficientemente documentadas.

Las muestras de tejidos de algunos de los animales observados servirán para llevar a cabo estudios genéticos y determinar en su caso si se trata de una especie hasta ahora desconocida.

Orcas Tipo D

”Estamos muy entusiasmados con los análisis genéticos que ahora empezamos a realizar. Las orcas Tipo D podrían ser el animal no descrito hasta ahora más grande que queda en el planeta y una clara indicación de lo poco que sabemos acerca de la vida en nuestros océanos“, ha explicado Bob Pitman, investigador del Centro de Ciencias Pesqueras del Sudoeste de la NOAA en La Jolla, California.

El encuentro del equipo científico con las ballenas tipo D se produjo después de más de una semana de observación de animales Cabo de Hornos.

Además de la filmación de los animales, los expertos consiguieron tres pequeñas muestras de piel con ayuda de un dardo especialmente diseñado para no dañar a este tipo de cetáceos. “Estas muestras son la clave para determinar si esta variedad de orcas representa una especie distinta”, destaca Pitman.

La primera noticia sobre la existencia de unas orcas diferentes a las conocidas se remonta a 1955, cuando 17 animales quedaron varados en la costa de Paraparaumu, Nueva Zelanda.

Inicialmente, los científicos especularon que la apariencia única podría haber sido una aberración genética sólo observada en esas ballenas varadas.

Luego, en 2005, un científico francés mostró fotografías de orcas similares atrapadas en artes de pesca comercial cerca de la isla Crozet en el sur del Océano Índico. Tenían los mismos parches de ojos pequeños y cabezas bulbosas.

En los últimos años se han acumulado diversas fotografías captadas en aguas cercanas a la Antártica con cetáceos de aspecto de orca Tipo D. En 2010, Pitman y sus colegas publicaron un artículo en la revista científica Polar Biology, en el que describía a las orcas Tipo D y adjuntaban diversas fotos.

Observaciones

Las diversas observaciones dispersas parecen haberse confirmado ahora con el trabajo del grupo del profesor Pitman en Cabo de Hornos; una expedición que ha contado con el apoyo de un donante anónimo a través de Cookson Adventures, y en colaboración con el Centro de Conservación Cetácea, Chile, según explica la NOAA.

Fuente: JOAQUIM ELCACHO / LA VANGUARDIA,

Artículo de referencia: https://www.lavanguardia.com/natural/20190308/46917345262/descubren-posible-nueva-especie-orca-cabo-hornos.html,



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