La población mundial de rinoceronte negro africano (Diceros bicornis) se concentra en ambos extremos del sur de África y, según las cifras de 2018, tan solo quedan 5.630 ejemplares con vida para asegurar la supervivencia de la especie.

Pese a lo alarmante de los datos, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) ha asegurado que la población de estos grandes mamíferos está creciendo paulatinamente cada año. Lo hace muy tímidamente, en torno a un 2.5% anual, pero suficiente como para suponer una gran noticia para la especie tras ser objetivo durante décadas de la caza furtiva y el comercio ilegal.

De este modo, se han pasado de los 4.845 ejemplares de rinoceronte negro africano en 2012 a los 5.630 de 2018, con una proyección similar de crecimiento para los próximos cinco años.

Una gran noticia teniendo en cuenta que el rinoceronte negro se encuentra en riesgo crítico de extinción y está recibiendo apoyo de la IUCN, las administraciones locales y nacionales para garantizar su supervivencia en estado salvaje. Apoyos que van desde un plan específico de recuperación de la especie hasta un esquema de monitorización sistemática e incluso el seguimiento exhaustivo de algunos ejemplares.

“Estas mejoras en la población de rinocerontes negros demuestran que las medidas pueden tener éxito gracias al compromiso con la conservación animal. Un punto clave es la participación de la población local en los esfuerzos de conservación, pues los actores locales, nacionales e internacionales tienen que trabajar conjuntamente para solucionar esta crisis que afecta a la biodiversidad”, explica la doctora Jane Smart, directora global del Grupo de Conservación de la Biodiversidad de la IUCN.

Nuevos hogares para el rinoceronte negro

Además de un mayor control individual de los ejemplares, las medidas más efectivas para frenar el dramático descenso que estaba sufriendo la población de rinoceronte negro africano pasan por establecer fuertes represalias legales para todos aquellos que amenacen la supervivencia la especie y al trabajo de los conservacionistas locales, que tratan de relocalizar la especie en nuevas colonias para que, de manera progresiva, la comunidad prolifere en lugares de los que ya había desaparecido.

En la actualidad, el rinoceronte negro reside en libertad en Angola y Namibia, en el extremo occidental del sur de África, mientras que habita las llanuras de Kenia, Tanzania, Zimbabwe, Mozambique y parte de Sudáfrica en el este del continente. Sin embargo, en países como Zambia y Botswana, la población de este tipo de rinoceronte había desaparecido por completo y ahora vuelve a proliferar gracias a la reintroducción y conservación de la especie.

Diferencias con el rinoceronte blanco

Se diferencia del rinoceronte blanco en su menor peso y tamaño, pudiendo alcanzar un peso de 1.400 kilos y medir en torno a 1.8 metros, cifras inferiores a su pariente africano. Su tamaño, su pelaje oscuro y sus dos cuernos son especialmente característicos y le han convertido siempre en un objetivo muy preciado para las incursiones de cazadores furtivos.

Las características de la población y su vulnerabilidad ante incursiones ilegales hacen que el rinoceronte negro sea uno de los animales más protegidos por la IUCN, que lo mantiene en su Lista Roja de Especies Amenazadas, en la que se sitúa como uno de los animales de mayor riesgo al ser catalogado como una especie en peligro crítico de extinción.

Los años y los éxitos en su conservación marcarán el futuro para el rinoceronte negro, que lucha por resurgir poco a poco para alegría de las comunidades locales y organizaciones para la conservación de las especies por todo el mundo.

Fuente: David Miranda / National Geographic,

Artículo de referencia: https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/rinoceronte-negro-se-recupera-ligeramente-gracias-a-esfuerzos-proteccion_15358,



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