Ayer se plantó el último árbol de este año, un enebro, junto a uno de los más longevos de la región, con más de cien años incluido dentro del Catálogo de Árboles Singulares.

En total, en nueve años se han plantado 13 millones de árboles y se han invertido 35,6 millones de euros. De las 52 especies inicialmente proyectadas en el Plan de Repoblaciones, se ha acabado utilizando más de 105 diferentes -17 coníferas y 88 de frondosas-, la gran mayoría además de especies autóctonas.

El incremento de las superficies arboladas permite combatir la erosión, la sequía y el empobrecimiento del medio natural, y actúan como sumideros de CO2. Así, a lo largo de la última década la masa forestal arbolada ha aumentado un 21% hasta alcanzar más de 227.000 hectáreas. Los montes gestionados por la Comunidad se encuentran arbolados casi en su totalidad. El Ejecutivo está preparando un nuevo programa de saneamiento y puesta en valor de los bosques madrileños.

Tras la ejecución de su Plan de Repoblaciones, el Gobierno regional centrará sus esfuerzos en los trabajos de conservación y en las repoblaciones de enriquecimiento, cuyo objetivo no es tanto el aumento de la superficie arbolada, como la introducción de nuevas especies autóctonas y de especial interés en los bosques ya consolidados, con el fin último de aumentar su biodiversidad.

Árboles Singulares

La Comunidad cuenta con un Catálogo de Árboles Singulares, que tienen características únicas que los han hecho dignos de proteger y conservar, bien sea por sus rasgos extraordinarios, su singularidad, su rareza, excelente porte, edad, tamaño o significación histórica, cultural y científica.

Actualmente, de los 344 árboles singulares catalogados, el 70% son especies autóctonas y el 27% son coníferas. Todos ellos están localizados tanto en entornos naturales como urbanos históricos.

La Comunidad ha venido articulando una serie de actuaciones para proteger e incrementar el estado de conservación de estos ejemplares. Aparte de la prohibición de realizar perjuicios a los árboles, existe la obligatoriedad, por ley, de ser autorizado por la Comunidad para realizar distintas labores selvícolas. Además, la Consejería realiza distintos estudios de estos árboles para conocer su estado de conservación. En los últimos tres años, se han realizado más de 30 estudios fitosanitarios y se han realizado intervenciones efectivas en diversos ejemplares.



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