Flamencos

Los flamencos (Phoenicopterus roseus) han vuelto a reproducirse en el delta del Ebro después de un año sin hacerlo. Aunque en fechas relativamente tardías, la colonia reproductora se ha instalado en un dique de salinas de la Trinidad, en la Reserva natural parcial de la Punta de la Banya (Sant Carles de la Rápita). El equipo técnico del Parque Natural del Delta del Ebro ha realizado un vuelo fotográfico a 400 metros de altitud, gracias al cual se han podido recontar 898 parejas reproductoras.

Desde 2008, coincidiendo con un aumento de la población de gaviota argéntea de patas amarillas (Larus michahellis) en el lugar donde se acostumbraban a reproducir los flamencos, la isla de la Tora dels Conills, se empezaron a trasladar hacia los diques de las salinas. En estos diques la colonia es mucho más vulnerable a los ataques de los depredadores terrestres que algún año, como en 2015, incluso han impedido su reproducción.

El Parque Natural, consciente del problema, que afecta también otras especies de aves amenazadas, ha comenzado a aplicar medidas de control de las poblaciones de gaviota y de zorro en las salinas de la Trinitat. A partir de ahora se reforzará la vigilancia en la reserva y se empezará a preparar la operativa para realizar el anillamiento.

Esta es una especie que se encuentra en el delta del Ebro a lo largo de todo el año, aunque su número varía en función de las estaciones, con valores máximos en invierno. Algunas crónicas indican que era un pájaro reproductor abundante durante el siglo XVI, pero no existen datos más recientes hasta las décadas de 1970 y 1980, cuando hay constancia de algunos intentos fallidos.

El flamenco comenzó a reproducirse con éxito en 1993 y actualmente se ha convertido en una de las especies más emblemáticas del Parque Natural del Delta del Ebro, único lugar donde se reproduce en Cataluña y una las escasas localidades estables en el Mediterráneo occidental. Hasta el 2016, el flamenco se ha reproducido con éxito en 21 ocasiones (84% de los años) y el número de parejas ha ido variando, entre 251 y 3.139 parejas.

Nidificación en lugares tranquilos

El flamenco se adapta a vivir en medios muy fluctuantes, como marismas litorales, lagunas y salinas, y es habitual que, por causas naturales (básicamente meteorológicas), no se reproduzca cada año o que lo haga en bajo número. Por otra parte, se trata de una especie muy sensible a las perturbaciones que se producen en las zonas de nidificación y es por eso que normalmente eligen espacios muy tranquilos y rodeados de agua, evitando el acceso de depredadores terrestres como zorros o tejones .



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