La Dirección General de Calidad Ambiental y Agua viene trabajando desde septiembre de 2010 en un estudio de investigación e innovación para analizar las plantas aromáticas y medicinales y los frutos silvestres existentes en la Reserva de la Biosfera riojana que sean susceptibles de ser explotadas o cultivadas de forma ambientalmente sostenible y económicamente viable. Además de conocer la situación actual de algunas de estas especies en el medio rural, este trabajo pretende rentabilizar este potencial natural de la Reserva de la Biosfera.

La inversión inicial en este proyecto asciende a 83.050 euros, financiados por el Gobierno de La Rioja y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino en el marco del convenio para la gestión y desarrollo sostenible en la Reserva de la Biosfera de los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama.

El estudio incluye la plantación de varios cultivos piloto de aquellas plantas que ofrezcan mayor garantía de viabilidad y de ser una alternativa de desarrollo sostenible, como es el caso del arándano comercial, además de otros pequeños frutos como la grosella, la frambuesa y la mora.

Estas especies presentan buenas perspectivas no sólo en la Reserva, sino en otras partes de La Rioja, debido a su capacidad de adaptación a las condiciones del suelo y climatológicas, su demanda creciente y facilidad de cultivo, lo que las convierte en una de las alternativas a tener en cuenta desde el punto de vista de la viabilidad y la rentabilidad.

Estos cultivos permitirían aprovechar terrenos infrautilizados o improductivos, al tiempo que constituirían un importante complemento de renta para la población de la Reserva y de fijación de trabajo en la Reserva y otras zonas rurales de La Rioja.

Con el fin de divulgar esta iniciativa, la Dirección General de Calidad Ambiental y Agua ha programado para mañana, 9 de febrero, una jornada sobre el cultivo en La Rioja del arándano y otros pequeños frutos del bosque con la intervención de expertos en la materia. La actividad tendrá lugar en Riojaforum, en horario de 9.00 a 14.30 horas, con asistencia gratuita, previa inscripción. De momento, ya hay inscritas más de 80 personas.

La Reserva de la Biosfera de los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama viene apostando por cultivos alternativos como opciones económicas rentables y sostenibles para una zona que se extiende por casi la cuarta parte de la región.

Promoción de la trufa y polen

En este terreno uno de las apuesta más fuertes es la que se viene haciendo por el cultivo y promoción de la trufa. A principios del mes de diciembre de 2010 comenzaba la segunda campaña de comercialización de trufas negras procedentes de las truferas naturales de la Reserva de la Biosfera en dos establecimientos comerciales de la Plaza de Abastos de Logroño y que se prolongará hasta los primeros días de marzo.

La iniciativa pretende divulgar las características de un producto de coste razonable en torno al cual se quiere desarrollar una cultura de consumo que ayude a cuidar, conservar y proteger las escasas truferas naturales que quedan en la sierra y a desarrollar su potencial de cultivo con plantaciones modernas en la Reserva de la Biosfera

En la Reserva de la Biosfera existen actualmente cerca de 100 hectáreas dedicadas a la producción de trufa y más de 20 productores. En los últimos años, se han efectuado plantaciones piloto de encinas micorrizadas, se ha creado un vivero de planta micorrizada, se intentan mantener las truferas naturales que no han sido destruidas y anualmente se viene celebrando con gran éxito de público la Feria de la Trufa. Además se está realizando un estudio sobre los tratamientos selvícolas más adecuados para la conservación de las truferas de la Reserva de la Biosfera que incluye acciones como podas y eliminación de restos, desbroces y plantaciones de encina micorrizada.

La apuesta por las plantas medicinales, aromáticas y frutos silvestres y por la trufa forma parte del plan de actuaciones de la Reserva de la Biosfera, que contempla, asimismo, la comercialización de polen fresco procedente de este espacio natural en establecimientos de la capital riojana.

Esta Reserva de la Biosfera cuenta con 262 asentamientos apícolas censados, de los que 27 producen polen para su comercialización. Cada asentamiento consta de unas 80 colmenas y la cosecha de polen total asciende a unos 10.000 kilos.



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