El tiburón martillo es una especie que en las últimas décadas ha visto drásticamente mermada su población en los océanos de todo el mundo. La razón principal es la sopa de aleta de tiburón, considerada un símbolo de estatus social en Asia y al que México contribuye como principal exportador mundial.

En entrevista con Efe, el biólogo Juan Carlos Cantú explica que si bien es un problema que se extiende por todo el mundo, México es responsable del 60% de las exportaciones de aleta de tiburón martillo; con China como principal país demandante.

“Las estimaciones de población se hacen a través de los volúmenes de captura anuales; se ha visto que estos volúmenes de captura han disminuido de forma constante”, detalla. Se trata de disminuciones a nivel mundial de entre el 60 y el 90%, cifra Cantú, que incluye la zona del Pacífico mexicano.

El tiburón martillo es la especie más codiciada y perseguida

El martillo es la especie más codiciada y perseguida por los pescadores, tanto legales como furtivos, de todas las especies de tiburón que habitan el planeta. Lo que ocurre en México es que existe una pesca dirigida específicamente a los tiburones, algo que existe en la mayoría de países, donde los atrapan de forma accidental, interfiriendo en otras pescas. “Es muy difícil controlar la pesca de los tiburones. Siempre existe la posibilidad de su sobrepesca, por lo menos en México, donde los permisos que se dan para la pesca de tiburón no fijan un límite de especímenes”, asegura el experto.

Con respecto a la sopa de aleta, su consumo obedece a una cuestión cultural, ya que científicamente no se le atribuyen propiedades especiales o curativas y su sabor es insípido. El estatus que históricamente ha conferido a la aleta la sociedad asiática la han convertido en el principal motivo de aniquilación del escualo. “Era un plato habitual en las grandes esferas de la sociedad, consumirlo en ciertas ceremonias o eventos de gobierno”, explica el director del programa Defenders of Wild Life en México.

Un grave problema en los últimos años

El problema es palpable en las últimas décadas, debido al crecimiento económico en Asia: “La gente que podía tener acceso a este tipo de comida ha aumentado”, y con ella la caza despiadada de la especie. “Capturan hasta 73 millones de tiburones martillo anualmente con destino a Asia”, apunta Cantú. “No solo se están capturando hoy día a los adultos, sino también a los juveniles, a los adultos e incluso a las hembras preñadas”, abunda el experto.

Acabar con ese vergonzoso liderazgo mexicano es muy difícil, ya que “hay muchísimos pescadores que no cumplen con las reglas, las autoridades mismas no las hacen cumplir y hay una cantidad de pescadores ilegales que representan entre el 50 y 60%”, indica. Además, este tipo de tiburón es muy vulnerable dado que “se reproducen un año y al siguiente no”, lo que dificulta aún más un nuevo amanecer para la especie.

Fuente: ABC / ZOILO CARRILLO (EFE),



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