Esta actuación se enmarca dentro de la campaña contra la caza ilegal y el furtivismo que están realizando la Guardería del Medio Natural, dependiente de la Dirección General de Recursos Naturales, y el Seprona. Esta temporada, la vigilancia se está intensificando en aquellas reservas de caza asturianas que limitan con cotos privados de caza de León.

El denunciado, un vecino de Mieres, se encontraba ejerciendo la caza con arma dentro de la Reserva Regional de Caza de Aller, en la zona limítrofe con el coto de Piedrafita (León), conocida como Peña La Laguna y alrededores, y Vegarada. Además de haber accedido ilegalmente a la reserva, el denunciado no contaba con permiso de caza y, según constataron los guardas, había disparado a dos rebecos.

Los agentes procedieron a su identificación y denuncia de acuerdo con la Ley 2/89 de Caza de Asturias. Esta infracción podría acarrearle una sanción económica de entre 7.000 y 90.000 euros así como la retirada de la licencia de caza por un periodo de 10 años. Asimismo, se le intervino el arma, que fue depositada en la Intervención de armas de Mieres por parte del Seprona de Lena.

Este operativo se mantendrá hasta el final de la temporada, ya que los meses de octubre, noviembre y diciembre son los más favorables para la caza del rebeco.

El pasado año, esta campaña dio como resultado la interposición de varias denuncias contra cazadores furtivos que fueron detectados en la reserva de caza de Cangas del Narcea, en el límite con los cotos privados de caza de León, en las zonas de Villablino y el Puerto de Orallo.

La Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos considera prioritarias las actuaciones de vigilancia y control de la Guardería, en coordinación con la Guardia Civil, dirigidas a perseguir los casos de furtivismo que causan graves daños a la conservación de las especies cinegéticas y las especies protegidas.



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