WWF ha observado que, lejos de viajar directamente al Atlántico tras reproducirse en Baleares, el atún rojo usa las aguas del archipiélago como "residencia de verano" hasta que finaliza la temporada estival.

La biología, el comportamiento o las pautas migratorias del atún rojo siguen siendo, en muchos aspectos, una incógnita para la ciencia. A menudo, la industria o los gobiernos se escudan en esta falta de información para evitar o retrasar la adopción de medidas de conservación. Por este motivo, WWF puso en marcha en 2008 su campaña de marcaje, "Tras la pista del atún rojo en el Mediterráneo".

Tras la pista del atún rojo

A través de la última tecnología satélite, WWF conoce minuto a minuto la posición, la temperatura del agua y la profundidad a la que se desplazan estos rápidos peces, que pueden alcanzar hasta 80 Km/h, en el Mediterráneo. El objetivo primordial de la investigación es aportar datos científicos sobre las migraciones y comportamiento de la especie que permitan emprender acciones de conservación.

WWF ha marcado hasta la fecha 38 ejemplares de entre 12 y 200 Kg. de peso con dos tipos de marcas diferentes ("pop up" y registro interno). Entre los principales descubrimientos destaca los relacionados con las pautas migratorias del atún rojo. Al contrario de lo esperado, los grandes adultos no se desplazan directamente a aguas del Atlántico tras reproducirse en Baleares, sino que permanecen al norte del archipiélago hasta finales del verano. De igual forma, el estudio de WWF revela que existe una conexión que se desconocía entre la población reproductora de aguas libias y la población que se alimenta en el Adriático, así como un nexo entre los ejemplares que aparecen en el golfo de León y se reproducen en el Mar Tirreno.

Asimismo, la ciencia ya había constatado hace tiempo la importancia de las aguas de Baleares para conservar la especie, ya que albergan el área conocida más importante de reproducción. Por ello WWF, junto a otras ONG e instituciones, impulsa la creación de un santuario para la especie al sur de Baleares, una petición que se ha visto reforzada por los nuevos datos obtenidos a través de este seguimiento.

Las pesquerías del Atlántico oriental y del Mediterráneo, una de las más importantes

El atún rojo del Atlántico Oriental y Mediterráneo mantiene una de las pesquerías más importantes del mundo, pero su situación es crítica tras décadas de sobreexplotación y pesca ilegal. Los científicos estimaron en 2009 que la población había caído más de un 85% desde el comienzo de la pesca industrial. Cabe destacar que el próximo mes de noviembre es crucial, ya que se reúne en París el ICCAT (organismo que regula la pesca del atún rojo) y las Partes Contratantes deberán cumplir el compromiso adoptado el pasado año de establecer un auténtico Plan de Recuperación que siga las recomendaciones de los científicos.

Sergi Tudela, responsable de Pesquerías del Programa Mediterráneo de WWF, sostiene: "Los últimos datos obtenidos aportan luz a aspectos desconocidos de esta especie, aunque son muchas las incógnitas que aún quedan por aclarar". Y concluye: "WWF seguirá trabajando junto a instituciones científicas y el sector para conocer mejor la biología de la especie. Sin embargo, los gobiernos no deben dilatar más la adopción de un auténtico plan de recuperación, que pasa por el cierre de la pesca industrial de cerco; esto debe ocurrir el próximo mes de noviembre en la reunión de ICCAT".  

WWF seguirá marcando atunes durante los meses de agosto y septiembre de 2010. En próximas fases se seguirán ejemplares en el Mediterráneo central y oriental con el fin de comprobar si las pautas de comportamiento de estas poblaciones son distintas a las del Mediterráneo occidental. Cuando WWF complete sus estudios de migración, junto a los datos aportados por otros organismos científicos implicados, propondrá nuevas medidas de conservación para la especie en el Mediterráneo.



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