Según el estudio, el 75% de estas especies están clasificadas como amenazadas en algunas zonas del Atlántico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

"Proteger a los mayores depredadores no es un lujo, sino una necesidad", afirma Elizabeth Griffin Wilson, directora de la campaña de fauna marina de Oceana. "Aunque se ha avanzado algo hacia la gestión de los tiburones, la inmensa mayoría de las especies capturadas en el Atlántico siguen sin ser protegidas por ICCAT. Los países pesqueros del Atlántico no pueden seguir ignorando que las pesquerías de ICCAT están diezmando las poblaciones de tiburones".

La mayoría de las especies de tiburones del Atlántico son vulnerables a la sobrepesca por sus tasas reproductivas, excepcionalmente bajas. De hecho, la UICN considera al cailón En Peligro Crítico en el Atlántico Nordeste y un reciente estudio científico señalaba que el jaquetón sedoso es el más vulnerable a la sobrepesca causada por los palangreros del Atlántico. Otras especies de tiburones sin gestionar en el Atlántico incluyen el marrajo y la tintorera, las especies con mayores capturas declaradas en aguas de ICCAT.

En la actualidad, la Comisión solo da protección al zorro ojón, el tiburón martillo y el tiburón oceánico puntas blancas. Oceana solicita a ICCAT -integrado por 48 países pesqueros del Atlántico– que desarrolle las siguientes acciones para proteger a los tiburones:

  1. Prohibir la retención a bordo de especies en peligro o particularmente vulnerables, incluyendo el cailón y el jaquetón sedoso.
  2. Establecer límites de capturas según criterios científicos y de precaución para la tintorera y el marrajo.
  3. Requerir la declaración de datos de capturas para el desembarco de una especie concreta.
  4. Requerir que los tiburones sean desembarcados con las aletas, total o parcialmente adheridas de forma natural, para mejorar así las actuales medidas de ICCAT contra el cercenamiento de aletas (finning).

"La captura de tiburones en las pesquerías de ICCAT, como especie objetivo y como captura accesoria, es perjudicial para los grandes depredadores del océano", explica Griffin Wilson. "Es hora de dejar de anteponer intereses financieros a corto plazo a la salud de los océanos".

Sorprendentemente, el 50% de los países pesqueros de ICCAT no declararon capturas de tiburón en 2009, el último año del que hay datos. Las declaraciones erróneas y la confusión sobre los requisitos de declaración son problemas extendidos en ICCAT y limitan la capacidad de evaluar adecuadamente el impacto de las pesquerías sobre las especies de tiburón.

Oceana también insta a ICCAT a actuar contra la sobrepesca del pez espada del Mediterráneo y la captura accidental en estas pesquerías de numerosas especies vulnerables, como tortugas, cetáceos y aves marinas.



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