El Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea ha adoptado en su reunión de este lunes las conclusiones en materia de biodiversidad para el periodo posterior a 2010. España ha liderado el trabajo para alcanzar un consenso en las conclusiones del Consejo, en cuya preparación se ha tenido especialmente en cuenta el resultado de la Conferencia de Madrid "Meta y visión post-2010 en materia de Biodiversidad. El papel de las Áreas protegidas y de las redes Ecológicas en Europa" que se celebró a finales de enero en Madrid.

Las conclusiones están estructuradas en tres secciones. La primera versa sobre la visión interna de la UE en relación a la política sobre biodiversidad para el período posterior a 2010 y se fija una visión a largo plazo (2050) en la que la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas son protegidos, valorados y restaurados. Se establece, asimismo, un ambicioso objetivo intermedio (2020) para detener la pérdida de la biodiversidad y la degradación de los servicios de los ecosistemas y restaurarlos.

En este ámbito, se sostiene que dada la contribución de la biodiversidad y de su uso y gestión sostenibles al bienestar humano y a la prosperidad económica deben verse plenamente reflejadas en las principales políticas y estrategias transversales de la UE.

Igualmente se destaca que la UE sólo conseguirá elaborar la visión y alcanzar la meta principal si los medios se adecuan a los objetivos y por tanto es necesario establecer objetivos secundarios ambiciosos, realistas, realizables y medibles y reitera la necesidad de reforzar los instrumentos e indicadores de evaluación.

En ese mismo apartado se insta a la Comisión Europea a que, en cooperación con los Estados miembros, presente este año, tras la 10ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre Diversidad Biológica de Nagoya, una estrategia de la UE para biodiversidad después de 2010.

Las conclusiones destacan también que proteger la biodiversidad y mantener los servicios ecosistémicos va mucho más allá de las zonas protegidas y las redes ecológicas y se insiste en la necesidad de aplicar plenamente las Directivas sobre aves y hábitats y acelerar la conclusión de la red Natura 2000, tanto en medio terrestre como marino.

Además se subraya la necesidad de intensificar los esfuerzos por integrar la biodiversidad en el desarrollo y aplicación de otras políticas sectoriales

La segunda sección de las conclusiones aborda el contexto global y las discusiones para una visión global en materia de biodiversidad para después de 2010 y reconoce que la UE, al igual que otros actores, debe ocuparse efectivamente de su huella ecológica en el mundo. Asimismo destaca la necesidad de promover todas las medidas necesarias para proteger la biodiversidad en los terceros países y en las zonas marinas situadas más allá de las jurisdicciones nacionales.

La tercera parte se centra en las negociaciones del régimen internacional sobre acceso a los recursos genéticos y reparto de los beneficios generados (régimen ABS) y expresa el compromiso de la UE para que concluyan con éxito las negociaciones relativas al establecimiento de ese régimen internacional.

La adopción de estas Conclusiones permitirá a la UE establecer los principios clave para contribuir de forma activa y constructiva a las posteriores discusiones globales en materia de biodiversidad que tendrán lugar a lo largo de 2010, en el marco de la décima Conferencia de las Partes del Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica.

La Presidencia rotatoria de España ha liderado el trabajo para alcanzar un consenso para el establecimiento de la nueva política de la UE en esta materia. En la Conferencia de Madrid se elaboró el documento "Prioridades de Cibeles", que ha servido de base a la Presidencia en la elaboración de las Conclusiones e impulsar el debate en los grupos de trabajo correspondientes del Consejo en Bruselas.

Estas Conclusiones marcarán los pasos futuros en la materia durante las próximas décadas en la UE.



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