Uso sostenible del agua

Kehoe ha participado esta semana junto a otros expertos españoles e internacionales en el Foro del Agua, organizado en el Círculo de Bellas Artes en Madrid por la Universidad de Alcalá y la de Granada y auspiciado por la editorial McGraw Hill.

Sequías, ahorro e inversión

La experta ha explicado que tras los episodios de sequía que han vivido en California entre 1976-1977, 1987-1992 y la actual desde 2016, las autoridades de este estado estadounidense “han cambiado la forma de gestionar el agua”. “Hemos desarrollado nuevas estrategias para combatir la sequía” porque la misma “tiene muchos retos: el crecimiento de la población, el crecimiento del empleo, el cambio normativo, el cambio climático”. Pero también han diversificado las fuentes, “la mayor parte de agua en San Francisco viene desde 250 kilómetros de distancia”, con lo cual el “sistema de agua tiene que ser más flexible para desarrollar fuentes locales como de aguas subterráneas”.

Cuidado de las fuentes

Ha explicado que la fuente principal de agua de San Francisco esta en el Parque Nacional de Yosemite, pero “tenemos una serie de acciones de gestión de la cuenca para proteger la cuenca desde el origen”. Entre los proyectos que gestionan están: la mezcla de agua subterránea con agua de superficie o el almacenamiento de agua en reservas subterráneas locales para poder disponer de ella en períodos de sequía.

Sin embargo, Kehoe ha insistido en que una de las mejores “estrategias de gestión del agua en San Francisco ha sido el fomento del ahorro y el uso eficiente y sostenible de la misma” por medio de “la educación, formación y comunicación de forma continuada”. La concienciación de la gente “la hemos logrado con décadas de campañas continuadas, con publicidad en las facturas fomentando en el ahorro, o campañas puntuales” utilizando medios y redes sociales y “para informar a la gente de las infraestructuras para conducir el agua”.

Incentivos a los consumidores

Se promueven “incentivos financieros a los ciudadanos”, es decir, se hace un “reembolso a los consumidores” por la instalación de sistemas eficientes de grifos, inodoros, duchas en sus casas, pero también para la industria a la que se le da “incentivos financieros-fiscales y ayudas”. Además, California fue el primer estado en EE.UU. en adaptar la normativa sobre la eficiencia de los electrodomésticos en 1975, con lo cual todos los aparatos deben serlo, “sobre todo si vas a vender la vivienda”.

“Después de 25 años de estas iniciativas, en San Francisco, con 155 litros, hemos logrado tener el consumo de agua más bajo por persona y día en California y en todo el país”. Pero las medidas adoptadas por las autoridades de la ciudad han sido apoyadas también por las empresas proveedoras de agua con “costes eficaces” porque es “más barato tener un uso sostenible y eficaz que buscar nuevas fuentes de agua. “Los ciudadanos han respondido bien”, tanto que hemos logrado reducir el consumo de 175 a los 155 litros actuales por persona.

Aguas recicladas

En las últimas décadas, “California se ha centrado muchísimo en las aguas recicladas para usos no potables”, pero actualmente “estamos utilizando agua reciclada para tratarla y que llegue a agua potable y se pueda beber”. Están en estudio “nuevas tecnologías” para el tratamiento de aguas, que sean “más eficientes y tengan un coste energético de producción bajo”.

En San Francisco también “generamos electricidad mediante hidroeléctricas, porque traemos agua desde 250 kilómetros y en su cauce también se va produciendo energía eléctrica”,  sin embargo, “tenemos un equilibrio muy buscado entre agua y electricidad”. Pero hay una política de que “primero el agua”, el abastecimiento de agua tiene prioridad al abastecimiento de energía eléctrica.