El presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), Andrés del Campo, manifestó ayer en Zaragoza que el debate del agua se ha “territorializado” en exceso, trasladando a la opinión pública un concepto localista del agua equivocado.

Durante su participación en un seminario sobre “La Economía de Agua de Riego”, Del Campo calificó de “preocupante” que los distintos Estatutos de Autonomía hayan entrado a regular una competencia exclusiva del Estado, “ya que las competencias sobre cuencas intercomunitarias no pertenecen a las regiones, sino al Estado Central”.

“El agua es de todos los españoles, por lo que ninguna cuenca, comunidad autónoma, ayuntamiento o comunidad de usuarios es dueña de este recurso, ya que el derecho al uso privativo del agua se adquiere mediante una ley o una concesión administrativa”, afirmó.

En este sentido, insistió en que los ríos que atraviesan varias comunidades autónomas deben ser planificados y gestionados por el Estado, con la participación de los usuarios y de las comunidades autónomas, con el fin de evitar la “instrumentalización” del uso de este recurso que sólo conduce a provocar “guerras del agua”.

Además, recordó que el Ejecutivo central debe defender y respetar el principio de la unidad de cuenca que marca la Constitución, asumiendo siempre un papel director y relevante en la gestión de la política hidráulica para evitar “posturas localistas” y “egoístas” en el tema de agua.

RIESGO DE LA RECUPERACIÓN ÍNTEGRA DE COSTES

Por otro lado, el presidente de los regantes apuntó que la aplicación de una política de precios al agua que contempla esta normativa resulta “casi una excepción” dentro de los países de la Unión Europea cuando se trata de la agricultura española, debido a su rigor climático y a la necesidad de mantener numerosas infraestructuras hidráulicas para poder disponer de agua garantizada.

Por ello, advirtió de que la aplicación de la recuperación íntegra de los costes del agua sobre las tarifas de los agricultores supondría la desaparición de la tercera parte del regadío español por falta de competitividad, con una pérdida importante de la aportación de la agricultura al PIB español (cifrado en más del 20% en algunas provincias), así como a la crisis del turismo rural, la desertización de zonas rurales y la concentración de la población en grandes ciudades.

Finalmente, Del Campo recordó que el nivel de recuperación de costes en España por la prestación de los servicios del agua está comprendido en una horquilla de entre el 65% y 96% dependiendo del servicio, los usuarios y la cuenca.

Además, destacó que la recuperación de los servicios de riego presentan un mayor porcentaje de recuperación de costes (85%-98%) que los usos urbanos (57%-96%).



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