Las principales organizaciones ecologistas pidieron hoy que el trasvase no se convierta en permanente, e insistieron en que no es la mejor solución tras aprobarse en el pleno del Congreso la convalidación del Real Decreto-Ley de medidas excepcionales y urgentes para garantizar el abastecimiento de agua de boca a cinco millones de personas a partir de otoño y durante nueve meses, hasta la entrada en funcionamiento de la desalinizadora de El Prat.

Durante el debate, la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, que se estrenaba ante la Cámara Baja en esta legislatura, definió la medida como "una reasignación temporal de caudales, con un volumen limitado (hasta 4 hm3/mes) y para un ámbito delimitado, que no permite sacar una gota adicional del río Ebro", sin "interconexión de cuencas" y que se ha hecho con anterioridad en otras cuencas del mediterráneo.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz de WWF/Adena, Alberto Fernández, pide a Espinosa cómo va a realizar "en tan poco tiempo" esta estructura, al tiempo que advirtió de que la obra será "permanente" debido a la inversión realizada y en casos futuros de sequía se utilizará.

Asimismo, criticó que el Gobierno catalán haya fomentado actuaciones que aceleran la sequía como "el crecimiento urbanístico incontrolado o la creación de nuevos campos de golf". Además, Fernández propone el desarrollo de medidas coyunturales como el trasvase de agua a Barcelona "mediante barcos, un plan real de ahorro de agua por parte de la población y el reciclaje de agua".

Así, Greenpeace afirma que "sí que se trata propiamente de un trasvase", además de "carácter permanente", ya que es "un traslado de agua de una cuenca a otra", y tacha de "falta de valentía" que el Gobierno intente escudarse en cuestiones de vocabulario".

Según el portavoz de la asociación ecologista, Juan López de Uralde, una de las principales soluciones sería la "lucha eficaz contra la contaminación de las aguas" en Barcelona, y cita como ejemplo las obras del metro de la ciudad condal, ya que todos los años "se hace un vertido de aguas contaminadas que después no se utiliza".

Para SeoBirdlife, que la ministra no denomine como tal al trasvase es un matiz "jurídico-administrativo sin importancia", y el tema fundamental es que "se va sacar agua del Delta del Ebro de manera que generará un impacto medioambiental considerable".

Aparte, señalan que el trasvase "no es la mejor de las soluciones", y que el Gobierno tendría que emprender otro tipo de medidas "como la recuperación del acuífero del Llobregat". Además, se posicionan "en contra de que la tubería para abastecer el agua a Barcelona se convierta en permanente".



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