“En el Día Mundial del Agua, comprometámonos a crear las políticas necesarias para garantizar que el agua y la energía sostenibles estén al alcance de todos, y no solo de unos pocos.”

Mensaje del Secretario General en el Día Mundial del Agua,

22 de marzo de 2014

La propuesta para la declaración del Día Mundial del Agua surgió en Junio de 1992 durante la conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro. Como consecuencia la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución A/RES/47/193 en la que se decretó el 22 de Marzo como Día Mundial del Agua, según las recomendaciones de Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio ambiente y Desarrollo contenidas en el Capítulo 18 de la Agenda 21.

El objetivo de la celebración de este día es concienciar a la sociedad de la importancia de este recurso, el agua dulce, y promulgar la gestión y uso sostenible del mismo.

Cada año adopta un lema específico para la celebración de este día, algunos lemas pasados han sido  “Cooperación en la esfera del agua”, “El mundo tiene sed porque tenemos hambre”, o “Agua para las ciudades: Responder al desafío urbano”.

El de este año es “Agua y Energía”. Puesto que se trata de dos recursos interrelacionados. El agua es necesaria para la generación y transmisión de la energía de la misma manera que los procesos de extracción, transporte y tratamiento del agua serían imposible de llevar a cabo sin utilizar energía (Un 8% de la energía global se utiliza en estos procesos).

El objetivo de este año es disminuir las diferencias existentes en la población en cuanto a la dificultad que presentan sobre todo zonas marginales para acceder a estos recursos. Con esta finalidad y con motivo de este día se pretende concienciar a sociedad y gobiernos  para que haga un uso eficiente y responsable de agua y energía y se establezcan las políticas necesarias para alcanzar de esta forma una economía verde.

Naciones Unidas ha lanzado una serie de mensajes en los que poder sustentar campañas y actividades que persigan los fines anteriormente citados:

1. El agua requiere energía y la energía requiere de agua.

El agua es necesaria para producir casi todas las formas de energía. La energía es necesaria en todas las etapas de extracción de agua, el tratamiento y la distribución.

2. Los suministros son limitados y la demanda es cada vez mayor

La demanda de agua dulce y energía seguirá aumentando significativamente en las próximas décadas. Este aumento presentará grandes desafíos y los recursos de deformación en casi todas las regiones, especialmente en el desarrollo y las economías emergentes.

3. El ahorro de energía es el ahorro de agua. Ahorrar agua significa un ahorro de energía

Las opciones relativas a la oferta, la distribución, el precio, y el uso de agua y energía y los impactos entre sí.

4. El sector más pobre de la población necesita urgentemente el acceso a los servicios tanto de agua y saneamiento como de electricidad

A nivel mundial, 1,3 mil millones de personas no tienen acceso a la electricidad, 768 millones de personas carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua potable y 2,5 mil millones de personas no tienen acceso a servicios de saneamiento. El agua y la energía tienen impactos importantes sobre el alivio de la pobreza.

5. Una mejor eficiencia en el uso del agua y la energía es tan imprescindible como son las políticas coordinadas, coherentes y concertadas

Una mejor vinculación entre los sectores de agua y energía mejorará la coordinación en materia de energía y planificación del uso del agua, dando lugar a la reducción de ineficiencias. Quienes diseñan políticas, los planificadores y los profesionales pueden tomar medidas para superar las barreras que existen entre sus respectivos dominios. Se necesitan políticas nacionales innovadoras y pragmáticas que pueden conducir a una mayor eficiencia y una prestación de los servicios de agua y energía efectivas en cuanto a sus costos.



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