Zaragoza derramó ayer sus esencias durante su día de honor en la Expo. Y es que las intervenciones institucionales sirvieron para poner de relieve los principales logros y retos de la ciudad, que deberá "perpetuar el espíritu de la Expo", considerado como el logro más importante de la ciudad por el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. El primer edil felicitó a todos los zaragozanos por la "auténtica proeza" que ha significado esta Exposición y se comprometió a que esta no suponga un episodio "efímero" sino un "punto de no retorno" para situar a la ciudad entre las más dinámicas del sur de Europa.

Con ese objetivo, Belloch adelantó que en los próximos meses presentará nuevas iniciativas, entre ellas la Milla digital, y consideró la importancia de continuar con el "esfuerzo de internacionalización" emprendido en esta Expo y con la revitalización de la ciudad. La muestra internacional –añadió– ha brindado la oportunidad de "contar quienes somos y qué queremos y está en nuestra mano saber contarlo con otra rasmia y otro orgullo".

No faltaron las palabras de reconocimiento para todos los zaragozanos, los "grandes protagonistas" de este acontecimiento, según Belloch. Por su parte, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, valoró el papel "clave" de los ciudadanos en la Expo, que "es el mejor escaparate de una España avanzada tecnológicamente y comprometida con el medio ambiente". También el comisario de la Exposición, Emilio Fernández-Castaño, cedió ayer el protagonismo a los vecinos y celebró la v"isión de futuro" y la "determinación" que la ciudad ha mostrado.

Así se expresaron ante el nutrido público que llenó el auditorio del Palacio de Congresos para asistir a los actos institucionales del día de honor de Zaragoza. Alrededor de 1.500 personas llenaron el recinto. Entre ellas se encontraban los miembros de la corporación municipal, consejeros del Gobierno de Aragón, el arzobispo de la Archidiócesis de Zaragoza, Manuel Ureña; el presidente de las Cortes, Francisco Pina; el rector de la Universidad, Manuel López, además de representantes de distintos partidos políticos. La ausencia más notable fue la del presidente del Gobierno aragonés, Marcelino Iglesias. Por el contrario, sí acudieron como invitados miembros de asociaciones vecinales, entidades sociales y otros colectivos, entre los que el Ayuntamiento había repartido cerca de 2.000 invitaciones.

Tras los discursos oficiales, personalidades e invitados disfrutaron del espectáculo de los artistas aragoneses sobre el escenario del Palacio de Congresos. Más tarde se dirigieron hasta el pabellón de Zaragoza, en el que las autoridades firmaron en el libro de honor y se sirvió un aperitivo. En el transcurso de la celebración, el teniente de alcalde del Ayuntamiento, Fernando Gimeno, habló sobre el futuro de las plazas temáticas que ocupan el frente fluvial del recinto y dijo que estas sólo se mantendrán tras la muestra si las gestiona alguna entidad privada.



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