La Secretaria General de Medio Rural del MARM, Alicia Villauriz, ha clausurado hoy el IV Congreso Mundial de Ingenieros Agrónomos y Profesionales de la Agronomía, donde ha destacado que los ingenieros agrónomos sirven de enlace con los agricultores para recoger sus inquietudes y buscar soluciones a través de la tecnología y la investigación, compatibilizando los criterios de productividad con la seguridad alimentaria, la preocupación por el bienestar de los animales y el respeto medioambiental.

Durante su intervención, Alicia Villauriz ha manifestado además que ante un mundo de turbulencias financieras, se ha reforzado el valor estratégico de la agricultura y de la alimentación, fortaleciéndose los principios de autosuficiencia y soberanía alimentaria, y se ha considerado la necesidad de intensificar e incrementar la producción sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

La Secretaria General se ha referido a la función de producción de la agricultura, indicando que debe ser compatible con la sostenibilidad, tanto en el respeto al territorio, al medio ambiente y al paisaje, como en la utilización adecuada de los inputs de producción. Además de hacer frente a los nuevos retos y desafíos, que planean sobre la misma.

Respecto a la gestión del agua, la Secretaria General ha recordado que el agua dulce es un bien escaso que hay que administrar con la máxima eficacia y eficiencia. A este respecto, ha indicado que la agricultura de regadío ha sido y es, un elemento característico de la actividad productiva, de la generación de empleo y de la articulación del territorio rural en muchas regiones de todo el mundo.

Especies autóctonas

Por otro lado, Alicia Villauriz ha añadido que el proceso económico y comercial tiende a reducir las especies y variedades que se utilizan en agricultura y amenaza la biodiversidad, por lo que es necesario mantener el patrimonio genético.

Por último, la Secretaria General se ha referido a la agricultura europea, como una agricultura sin complejos, que hace compatible los criterios de productividad con la máxima seguridad alimentaria en términos de sanidad e inocuidad de los alimentos, con un proceso progresivo de trazabilidad y con una razonable preocupación por el bienestar de los animales.

Esta agricultura sirve de base a una industria agroalimentaria líder en el mundo, que mantiene los mismos criterios de calidad y exigencia, con una importante aportación de I+D+i, para abastecer al grupo de consumidores más exigentes y con mayores recursos del mundo y con una vocación complementaria de exportar productos de alto valor añadido.



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