La agricultura es una de las principales fuentes emisoras de gases que producen efecto invernadero, con cerca del 14 por ciento. Pero el sector agrícola tiene también un elevado potencial para reducir estos gases eliminando CO2 de la atmósfera y reteniéndole en el suelo y las plantas, además de reducir sus propias emisiones.

Para desarrollar este proyecto la FAO tiene previsto contactar a otros donantes potenciales para obtener más fondos. De momento, Finlandia realizará una aportación de 3,9 millones de dólares hasta el 2011.

"El desafío global al que nos enfrentamos es transformar el potencial técnico de mitigación de la agricultura en realidad", señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO.

Prácticas ecológicas

"Ya existen muchas tecnologías y prácticas adecuadas para el secuestro de carbono en la pequeña agricultura -explicó Müller-. Entre ellas figuran las utilizadas en la agricultura orgánica y en la de conservación, basadas en la ausencia de laboreo, en utilizar residuos para el compostaje o para cubiertas de rastrojos, el uso de cultivos perennes para mantener la cubierta vegetal, la resiembra o una mejor gestión del pastoreo en los pastizales y la agrosilvicultura, que combina los cultivos con los árboles.

Cerca del 90 por ciento del potencial de la agricultura para reducir o eliminar emisiones a la atmósfera procede de este tipo de prácticas, que también pueden tener un impacto positivo en la reducción del hambre y la pobreza. Sin embargo, las barreras para la adopción de estas prácticas y tecnologías es un desafío clave que se debe superar. El proyecto pretende liberar el enorme potencial de mitigación de la agricultura".

Para abordar algunas de las principales fuentes emisoras de carbono, existe la necesidad de centrarse en el interfaz de la agricultura y la silvicultura para reducir las emisiones de la deforestación y degradación de los bosques, así como de la agricultura en una forma que se apoyan de forma mutua. La decisión de la contribución de Finlandia fue realizada por Paavo Vayrynen, Ministro finlandés de Comercio Exterior y Desarrollo.

Esquema del proyecto

El programa creará una base de datos mundial sobre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) actuales y previstas en la tierra y la agricultura para los principales productos básicos agrícolas, países y regiones. En la actualidad no existen datos disponibles sobre las emisiones GEI de productos agrícolas individuales por país o por región.

El proyecto evaluará también varios acuerdos financieros y de crédito para incentivar la adopción de prácticas agrícolas que reduzcan o eliminen las emisiones y mejoren la productividad agrícola. La FAO apoyará el desarrollo de las metodologías para medir, informar y verificar el carbono. Un elemento importante será el involucrar a los campesinos en las acciones de mitigación y crear capacidad a nivel nacional, regional y local para darse cuenta del potencial de mitigación.

En cinco países se llevarán a cabo proyectos piloto con socios nacionales para ensayar la reducción de emisiones y el secuestro de carbono en el suelo en diferentes sistemas agrícolas y zonas ecológicas, analizar la economía de la mitigación para las familias agrícolas y los efectos en la producción y la productividad. "Los campesinos sólo participarán en la mitigación del cambio climático si es económicamente viable y atractiva para ellos", aseguró Müller.



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