La ministra del MARM también ha asegurado que resulta "imprescindible" la concesión de anticipos para su financiación "a la mayor brevedad posible" para aliviar la situación que padece el sector a raíz de la acusación injustificada a los pepinos españoles como causantes del brote de E. Coli.

En su intervención en Luxemburgo durante la reunión del Consejo Extraordinario de Ministros de Agricultura, Rosa Aguilar ha defendido la puesta en marcha de medidas para recuperar los mercados agroalimentarios y restablecer la imagen de calidad y seguridad del sector hortofrutícola español así como acciones para compensar las pérdidas a los productores.

La ministra ha desgranado una batería de propuestas entre las que destaca la adopción de medidas extraordinarias basadas en el artículo 191 de la Organización Común de Mercado (OCM) única. A través de esta vía, se dispone de un mecanismo temporal de intervención para todos los productores en el que los productos son retirados del mercado con una financiación comunitaria del 100%.

Esta medida estaría disponible tanto para los productores miembros de una Organización de Productores como para los que no lo sean, que podrían acogerse mediante la firma de un contrato con una Organización de Productores.

Según Aguilar, la recuperación de los mercados y de la confianza de los consumidores requerirá otro tipo de medidas que permitan recuperar la imagen del sector hortofrutícola y la cuota de mercado internacional de los productores españoles así como transmitir confianza en los sistemas de producción y control que se aplican en este sector para garantizar la seguridad alimentaria.

El cumplimiento de estos objetivos, ha afirmado la titular del MARM, requiere una colaboración estrecha de la Comisión y los Estados Miembros así como medidas de apoyo a la promoción que deberían ser financiadas también con cargo al presupuesto de la UE.

En esta línea, el Gobierno de España defiende que se desarrolle una campaña tanto en el mercado interior de la UE como en los principales países importadores de productos hortofrutícolas de la UE, especialmente los que hayan puesto en marcha acciones de frontera para impedir la entrada de productos españoles.

El Ministerio considera que la campaña debería orientarse, en primer lugar, a explicar la variedad y calidad de los productos hortofrutícolas así como los sistemas de producción y de control de calidad y trazabilidad. En segundo lugar, el objetivo de la actuación ha de ser el fomento del consumo en base a las características intrínsecas de estos alimentos.

Aprovechando la presencia en el Consejo Extraordinario del comisario de Salud y Consumo, John Dalli, Rosa Aguilar ha insistido en la necesidad de revisar el sistema de alertas sanitarias y evaluar, a la vista de los problemas surgidos durante la crisis, la conveniencia de mejorar los sistemas actuales. Del mismo modo, ha subrayado la importancia de la reciprocidad, de forma que las condiciones exigidas a las producciones comunitarias a las importaciones a países terceros.

Las propuestas planteadas por la ministra en Luxemburgo fueron presentadas en la tarde de ayer a las organizaciones profesionales agrarias, las cooperativas y FEPEX en la reunión mantenida en la sede del MARM en Madrid para intercambiar información.

Alerta y cancelación de pedidos

El desencadenamiento de esta crisis del sector hortofrutícola tuvo lugar el 25 de mayo cuando la senadora de Salud de Hamburgo comunicó a la prensa que el brote, que en ese momento había causado la muerte de tres personas, podía tener su origen en el consumo de pepinos de origen español. Tales declaraciones llevaron a la Comisión Europea a decretar, el día 26 de mayo, una alerta alimentaria que fue retirada el pasado día 1 dada la existencia de datos absolutamente concluyentes de ausencia de la cepa 0104 de E.Coli tanto en los pepinos como en el agua y en el suelo.

La declaración de la alerta sanitaria provocó la cancelación de pedidos de la UE y el cierre de fronteras de Rusia y Líbano, al tiempo que EEUU y Canadá están analizando exhaustivamente todos los productos procedentes de la UE, incorporando requisitos de importación temporales. En este escenario, se ha constatado una caída generalizada del consumo en los países de destino tradicionales de las exportaciones de España, afectando no sólo a los pepinos sino a los productos frescos en general. Dentro de la UE, los mercados que más se han resentido han sido los de Alemania y Francia.

La producción de hortalizas y patatas de España alcanza un valor de 8.800 millones de euros, de los que 3.900 millones de euros se corresponden con exportaciones a la Unión Europea. El empleo asociado al sector hortofrutícola español es de 300.000 puestos de trabajo.



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