La citada Orden concreta los objetivos que dan respuesta a los principales problemas agroambientales de la agricultura en Andalucía, como el control de la erosión, la reducción de la contaminación difusa en las cuencas de embalses para abastecimiento de agua potable, la lucha contra el cambio climático, la mejora de la fertilidad de los suelos y en la eficiencia en el uso del agua, el fomento de la biodiversidad, la conservación de recursos genéticos, y la conservación y consolidación de sistemas productivos tradicionales de gestión sostenible.

Producción ecológica

Entre las medidas a las que puede acogerse una explotación para recibir ayudas agroambientales se encuentran la agricultura ecológica, ganadería ecológica, producción integrada para remolacha de siembra otoñal, agricultura de conservación del viñedo y prima voluntaria adicional.

Por otro lado, las explotaciones con compromisos ya existentes pueden solicitar el pago para las siguientes submedidas: producción integrada de algodón, apicultura para la conservación de la biodiversidad y prima adicional ecológica, razas autóctonas puras en peligro de extinción, producción integrada en arroz, producción integrada en olivar en cuencas vertientes a embalses de abastecimiento de agua para consumo humano o en zonas Natura 2000, mantenimiento del castaño y prima adicional ecológica, agricultura de conservación en cultivos herbáceos en pendiente y producción integrada de alfalfa.

Compromisos adquiridos

De manera general, la Orden establece como compromisos adquiridos en las explotaciones que son objeto de las ayudas las limitaciones en utilización de abono y productos fitosanitarios establecidos en la legislación nacional y autonómica, el mantenimiento de la vegetación natural en lindes de las parcelas -conservando en buen estado fitosanitario la vegetación de borde que configura los lindes de las parcelas-, y el mantenimiento de los elementos de infraestructura e instalaciones tradicionales como muretes, cercas, setos, terrazas, bancales, acequias o pasos de ganado.

La Orden establece también la obligatoriedad de las personas beneficiarias de mantener actualizado un cuaderno de explotación durante todos los años de compromiso, donde constarán los datos principales de la explotación, el registro de las prácticas agroambientales llevadas a cabo, el registro de compras y ventas y otras operaciones, además de los datos georreferenciales de la explotación con indicación de los registros del Sistema de Información Geográfica Sigpac.



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