CONSUMO DE AGUA PER CAPITA
El 70,8% de la superficie terrestre está
ocupada por agua, pero tan solo un 2,5% de toda
el agua existente en el planeta es agua dulce,
o sea, apta para consumo. De esta, la mayoría
se encuentra inaccesible en glaciares, en los
polos, etc, así que tan solo disponemos
para consumo del 0,5% que es agua subterránea
o superficial. En la Tierra habitan actualmente
6.000 millones de personas, de las cuales, cerca
del 20% viven en 50 países que carecen
de este vital líquido y, siguiendo con
el actual ritmo de consumo, en breve esta se convertirá
(se ha convertido ya) en un problema capaz de
generar conflictos armados e incidirá (está
incidiendo ya) en el futuro de la diversidad biológica
de muchas zonas del planeta.
Se entiende por consumo doméstico de agua
por habitante a la cantidad de agua que dispone
una persona para sus necesidades diarias de consumo,
aseo, limpieza, riego, etc. y se mide en litros
por habitante y día (l/hab-dia). Es un
valor muy representativo de las necesidades y/o
consumo real de agua dentro de una comunidad o
población y, por consiguiente, refleja
también de manera indirecta su nivel de
desarrollo económico y social. Este indicador
social se obtiene a partir del suministro medido
por contadores, estudios locales, encuestas o
la cantidad total suministrada a una comunidad
dividida por el número de habitantes.
Desde comienzos del siglo XX, la población
mundial se ha duplicado, mientras que, como resultado
del desarrollo industrial y del mayor uso agrícola,
la cantidad empleada de este vital elemento se
ha sextuplicado. Teniendo en cuenta que en el
mundo existe actualmente la misma cantidad de
agua que hace 2.000 años y, que se ha incrementado
la sobreexplotación, la contaminación
y los efectos del cambio climático, actualmente,
casi el 40% de los seres humanos cuentan con problemas
de escasez de agua, circunstancia que, para el
2.025 afectará a un 66% de la población
mundial asentada en países de África
y Asia Occidental.
Tal y como citó en su día Kofi
Annan, Secretario General de las Naciones Unidas,
"el acceso a agua apta para el consumo es
una necesidad humana fundamental y, en consecuencia,
un derecho humano básico". Se estima
que actualmente se consume al año el 54%
del agua dulce disponible y, según la UNESCO,
a mediados del siglo XXI la población mundial
alcanzará los 12.000 millones de habitantes
previstos, la demanda se habrá duplicado
y las reservas hídricas de nuestro planeta
llegarán a su tope.
Organización Mundial
de la Salud
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
considera que la cantidad adecuada de agua para
consumo humano (beber, cocinar, higiene personal
y limpieza del hogar) es de 50 l/hab-día.
A estas cantidades debe sumarse el aporte necesario
para la agricultura, la industria y, por supuesto,
la conservación de los ecosistemas acuáticos,
fluviales y, en general, dependientes del agua
dulce. Teniendo en cuenta estos parámetros,
se considera una cantidad mínima de 100
l/hab-día.
El destino aplicado al agua dulce consumida varía
mucho de una región a otra del planeta,
incluso dentro de un mismo país. Por regla
general, el consumo elevado de agua potable se
da en países ricos y, dentro de estos,
los consumos urbanos duplican a los consumos rurales.
A nivel mundial, se extraen actualmente unos 3
600 km3 de agua dulce para consumo humano, es
decir, 1.600 litros/hab-día, de los cuales,
aproximadamente la mitad no se consume (se evapora,
infiltra al suelo o vuelve a algún cauce)
y, de la otra mitad, se calcula que el 65 % se
destina a la agricultura, el 25 % a la industria
y, tan solo el 10 % a consumo doméstico.
En la tabla siguiente se muestra una aproximación
de este reparto en función de la renta
per cápita.
|
RENTA
ALTA |
RENTA
BAJA |
MEDIA
MUNDIAL |
ESPAÑA |
AGRICULTURA |
40 |
80 |
65 |
62 |
INDUSTRIA
|
45 |
10 |
25 |
25 |
CONSUMO
HUMANO
|
15 |
10 |
10 |
12 |
Para determinar la disponibilidad de agua en
un país o área geográfica
determinada, se maneja el “umbral de presión
hídrica” (1.700 m3/hab-año),
por debajo del cual aparecen frecuentemente las
sequías y el “umbral de penuria”
(1.000 m3/hab-año) por debajo del cual
surgen problemas de abastecimiento a la agricultura
e industria. Actualmente, se estima que 2.300
millones de personas están sometidas a
presión hídrica y 1.700 millones
sufren penuria, y se prevé alcanzar respectivamente
los 3.500 y 2.400 millones de personas en el año
2.025.
Por otro lado y, debido a la contaminación
ambiental (aguas residuales, vertidos a la atmósfera,
residuos sólidos, etc.), una fracción
importante del agua dulce disponible sufre algún
tipo de contaminación. Las fuentes naturales
de agua cuentan con procesos de autodepuración,
pero cuando se emplea en exceso o es escasa, en
general empeora su calidad. Según la OMS,
más de 1.200 millones de personas consumen
agua sin garantías sanitarias, lo que provoca
entre 20.000 y 30.000 muertes diarias y gran cantidad
de enfermedades.Los ratios de consumo por habitante
difieren enormemente entre distintas zonas del
planeta, dependiendo principalmente de la disponibilidad
del agua y del nivel de desarrollo del país.
En la siguiente tabla se aprecia el consumo en
diferentes zonas del planeta (datos 1.996).
ÁREA
GEOGRÁFICA |
CONSUMO |
m3/hab.-año |
l/hab.-día |
AMÉRICA
DEL NORTE Y CENTRAL |
1.874 |
5.134 |
EUROPA |
1.290
|
3.534 |
OCEANÍA |
887
|
2.430 |
ASIA |
529
|
1.449 |
AMÉRICA
DEL SUR |
485
|
1.329 |
ÁFRICA |
250
|
685 |
MEDIA
MUNDIAL |
657
|
1.800 |
ESPAÑA |
1.201
|
3.290 |
En conclusión, no parece muy descabellado
aseverar que, a pesar de que la cantidad de agua
disponible en el planeta es suficiente para cubrir
las necesidades de la población, su consumo
excesivo e incorrecto en muchos países
y su escasez en otros, podría provocar
la falta de recursos dentro de pocos años.
Ante esta situación es necesario un cambio
en las tendencias actuales de consumo según
la denominada “nueva cultura del agua”,
basada en el ahorro de agua, la optimización
de su gestión, el respeto y sensibilización
hacia este recurso, su reparto equitativo y la
valoración como activo ecológico
y social.