Los servicios de limpieza viaria atienden la retirada de los residuos viarios generados por la actividad ciudadana habitual. Sin embargo, las nuevas necesidades propician tratamientos complementarios y específicos para solucionar los problemas especiales que desbordan a los sistemas tradicionales de limpieza.
La sociedad ha tomado conciencia de los problemas que afectan al medio ambiente y la limpieza urbana debe adaptarse a los retos que plantean las nuevas necesidades teniendo en cuenta una serie de consideraciones generales:
Dentro de este marco es donde encaja la implantación de servicios de apoyo, que en unos casos refuerzan a los tratamientos básicos de limpieza, y que se planifican para cuestiones concretas en otros.

Cada unidad de intervención rápida está compuesta por dos operarios, un conductor y un operario auxiliar. El vehículo de intervención rápida, VIR, es un furgón de tipo medio comunicado por radio y dotado del equipo necesario para cubrir todos los servicios posibles. Como instalación fija, es conveniente que disponga de agua a alta presión como herramienta polivalente para actuaciones diversas. Los horarios y frecuencias de trabajo de los equipos de actuación inmediata serán definidos en función de las necesidades de cada ciudad.

La retirada de carteles y pintadas debe ser asignada a servicios independientes, equipados específicamente para dicha función, aunque resulta práctico efectuar batidas periódicas en localidades de tipo pequeño y medio, donde los tratamientos básicos del sector, ya sea barrido o baldeo, no están utillados ni tienen tiempo programado para realizar estas funciones.
Cada fuente debe ser visitada semanalmente, como mínimo, por el equipo responsable de su inspección y limpieza para efectuar estas operaciones. Asimismo, el equipo deberá informar de las anomalías que observe en el mecanismo, alumbrado, jardinería y otros complementos habituales en estas instalaciones. La debida atención de las fuentes requiere que estos servicios se programen para cubrir todas las necesidades de estos elementos urbanos, pues la falta de visión interdisciplinar hace que sea muy frecuente la descoordinación de los distintos aspectos que confluyen en ellas.

Otro método aplicable es la utilización de herbicidas, que deben ser de baja toxicidad, de manejo fácil y seguro y de absoluto respeto hacia el medio ambiente. La acción del herbicida a utilizar se ajusta a las siguientes características: Acción foliar, amplio espectro, biodegradación, lluvia, humedad relativa, temperatura, sequía, luz, plantas anuales y plantas perennes.
En el tratamiento con herbicida puede usarse la mayor parte de los aparatos aplicadores terrestres: pulverizador de mochila, atomizadores, aparatos de volumen ultrabajo con gotas de tamaño controlado, etc. tomando las siguientes precauciones: