Este tema se analizará en el 11º Symposium Nacional de Sanidad Vegetal que se celebrará en Sevilla los días 27, 28 y 29 de enero de 2010

El objetivo de la Directiva pretende, al reducir el uso de los fitosanitarios, una mayor protección de la población, especialmente de los grupos vulnerables, así como fomentar el uso de la gestión integrada de plagas y de técnicas alternativas no químicas a los fitosanitarios.

Además, supondrá un importante cambio en los tratamientos fitosanitarios en los espacios verdes, una mayor profesionalización de sector y una mayor formación de los usuarios profesionales, los asesores y los distribuidores de fitosanitarios.

La Directiva señala que existen unas zonas muy sensibles como los espacios protegidos Natura 2000, así como unos espacios usados por el público en general o por grupos vulnerables como parques públicos, campos de deportes y áreas de recreo, zonas escolares y campos de juegos infantiles y las inmediaciones de los centros de asistencia sanitaria, entre otros. Además indica que los Estados Miembros velarán porque se minimice o se prohíba el uso de fitosanitarios en estos lugares y considera que cuando se usen deben preverse medidas adecuadas de gestión del riesgo, y concede mayor prioridad a los fitosanitarios de bajo riesgo y a las medidas de control biológico.

Sin embargo, los ingenieros agrícolas señalan que en muchos casos no existen métodos alternativos eficaces para el control de determinadas plagas, enfermedades y malas hierbas. “El control de plagas y parásitos en espacios verdes no tiene únicamente motivos estéticas sino que, en algunos casos, causan molestias e incluso pueden ser peligrosas para los usuarios de los parques y jardines, como es el caso de la procesionaria del pino, cuyos pelos urticantes pueden causar problemas a personas alérgicas” explica Alejandro Rodríguez Barea, presidente del 11º Symposium Nacional de Sanidad Vegetal. Por ello, es obligatorio controlar esta plaga en parques y jardines, así como en zonas escolares, etc. 

La falta de productos fitosanitarios en los espacios verdes provocará una puesta a punto de técnicas alternativas a los fitosanitarios, como la lucha biológica, la lucha con feromonas sexuales y atrayentes alimenticios, así como con otros medios de defensa fitosanitaria, con el objetivo de mantener controlada las plagas, enfermedades y malas hierbas. De hecho, en los últimos años se ha incrementado en España el uso de técnicas de control biológico como el uso de insecticidas de origen biológico, entre otros. La obligación que establece la Directiva de imponer el manejo integrado de plagas supondrá realizar tratamientos con plaguicidas sólo cuando sea necesario y obligará a los centros de investigación, servicios oficiales, empresas y al sector en general a incrementar sus esfuerzos en implementar técnicas de luchas alternativas.

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino tiene previsto transponer estas medidas en un Real Decreto. La Directiva obligará a regular en España, en el plazo de 2 años, los tratamientos en parques y jardines, lo que solventa un importante vacío de la legislación española que regulará los tratamientos verdes.  



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