Carmen Álvarez Vázquez y Roberto Wagner, en el Jardín Botánico de Córdoba, custodian, analizan, estudian y amplían la colección de fósiles vegetales, de este periodo geológico, más importante de toda la península ibérica, "y probablemente de Europa", según apunta la profesora Álvarez.

74 yacimientos

Ellos son los dos máximos especialistas en la materia en España y están a punto de publicar la revisión bibliográfica más completa hecha hasta ahora sobre la flora carbonífera en la península, que abarca 74 yacimientos (entre cuencas y yacimientos puntuales). Gracias a la colección del Botánico, que cuenta con más de 100.000 ejemplares, "y a la biblioteca especializada con la que contamos (más de 10.000 separatas, libros y monografías especializadas)", han recopilado todas las referencias sobre el tema en un solo trabajo: desde la primera cita de un ingeniero de minas, datada en 1874, hasta las últimas investigaciones llevadas a cabo.

"Hemos cogido todo lo que los investigadores han ido haciendo, lo hemos situado en su contexto histórico, geológico y lo hemos cotejado con el material que nosotros tenemos. Va a ser una referencia no sólo para los paleobotánicos españoles, sino para los investigadores extranjeros o para los estudios tectónicos y estratigráficos", asegura.

Sin embargo, para llegar hasta aquí, han tenido que pasar muchos años. Una disciplina minoritaria y vocacional como es la Paleobotánica, no llega con seriedad a España hasta los años 50. "En países como Inglaterra, la República Checa o Alemania hay una tradición de estudio en este tema, pero no en España". Es Roberto Wagner, holandés, y su profesor Josephus Jongmans, quienes se trasladan a la Península y comienzan los primeros estudios modernos. Ahora, el profesor Wagner con 83 años y Carmen Álvarez Vázquez, resumen todo este esfuerzo en un solo trabajo. "Se han hecho muchas colectas de material, a lo largo de los años desde la creación del Jardín Botánico, pero el germen de toda esta labor y de la colección hay que agradecérselo al profesor Wagner", asegura Carmen.

"Un patrimonio que hay que cuidar y preservar"

Ahora, el trabajo de estos dos paleobotánicos, los únicos especialistas en España en el Periodo Carbonífero, ayudará, entre otras cosas, a situar las floras carboníferas con más precisión. De hecho, "hemos ajustado algunas edades, sobre todo en la Cordillera Cantábrica. Estamos afinando los periodos lo más posible en el campo de la flora fósil.

En algunos casos, son ajustes de 2 ó 3 millones de años, lo que para nosotros no es tanto", aclara la profesora Álvarez. Es el caso de las cuencas andaluzas de Guadalcanal y Valdeviar, que han situado en una nueva zona florística al final del Carbonífero, es decir, una zona donde determinadas especies predominaban durante un periodo de tiempo, "lo que nos ha ayudado a un ajuste de edad en estas cuencas".

Carmen Álvarez, que vino desde Asturias hasta Córdoba atraída por la biblioteca "fabulosa" con la que contaba el Botánico en esta materia, cree en la belleza y utilidad de su trabajo. "Trabajamos con especies extintas, bonitas pero extrañas". Son los dinosaurios de la flora y suponen "un patrimonio que hay que cuidar y preservar", afirma. En una disciplina que cuenta con dos decenas de especialistas de todos los periodos en toda España, "lo importante ahora, además de investigar, es conservar las colecciones, sobre todo con la que contamos nosotros", comenta, "porque creo que este es un saber que de alguna manera se mantiene latente en espera de que, en un periodo de bonanza, vuelva a resurgir en España y a suscitar el interés que merece".

Mientras tanto, ellos, Roberto Wagner y Carmen Álvarez, seguirán ejerciendo de custodios de estos fósiles que esconden los secretos de la vegetación en la Península desde hace 355 millones de años.



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