Oceana, la organización internacional de conservación marina, está convencida de que el aumento de subsidios para el combustible no es la solución al incremento del los precios. Oceana alienta a los Gobiernos a que tomen medidas a largo plazo para ayudar al sector a adaptarse a un futuro con costes más altos por el combustible y a asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo.

Oceana cree que los Gobiernos deben ayudar a sus pescadores a abandonar artes de pesca que implican un elevado gasto en combustible, como es el arrastre de fondo, y reestructurar la flota europea para abordar el problema de la sobrecapacidad pesquera, lo que se traduce en que los pescadores con frecuencia tienen que pescar con mayor esfuerzo, ir más lejos y a profundidades mayores para capturar los stocks, ya de por sí mermados. Esto exige cada vez una mayor cantidad de combustible y hace a los pescadores aún más vulnerables a las subidas de precio.

El Director Ejecutivo de Oceana en Europa, Xavier Pastor, explica: "Algunas artes de pesca como el arrastre de fondo consumen grandes cantidades de combustible y además dañan seriamente los océanos. Necesitamos programas que promuevan artes de pesca con menos gasto en combustible, lo que hará que los pescadores sean menos vulnerables al aumento de los precios del gasóleo, y a su vez, se reducirá el daño a nuestros mares".

Pastor añade: "La Unión Europea ha estado durante muchos años promoviendo y subvencionando artes de pesca y pesquerías que no son eficientes en lo que a gasto de combustible se refiere, y subvencionando motores más potentes. Estas medidas solo han servido para agravar la crisis a la que el sector se enfrenta hoy en día".

Los subsidios han contribuido a la crisis global a la que se enfrenta hoy el sector y también han contribuido a la sobre explotación de los mares. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 75 por ciento de los recursos pesqueros están sobreexplotados, significativamente reducidos o recuperándose de la sobre explotación.

Además, el aumento del precio del combustible es solo una de las razones por las que la pesca no es rentable. Otros factores son los bajos precios en la venta del pescado al por menor y el hecho de que los pescadores reciben un porcentaje muy pequeño del precio final del producto. Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana Europa, afirma "En la cadena de comercialización se pierde demasiado dinero; de lo que pagan los consumidores por el pescado, los pescadores deberían recibir una cantidad mucho mayor".

"El mercado de la alimentación en Europa está muy concentrado y las grandes superficies tienen un poder de compra enorme", ha añadido la economista de Oceana Europa, Anne Schroeer. "Los grandes compradores tienen que entender que el pescado que ha sido capturado legalmente y propiamente tratado tiene mayor calidad y deben pagar un justo precio a los pescadores por él. Además, diferentes encuestas muestran que los consumidores están dispuestos a pagar más por productos sostenibles de alta calidad".



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