La compañía finlandesa Nokia lidera el ranking de la sexta edición de la "Guía Electrónica Verde", editada por Greenpeace para clasificar a las compañías en función del uso que hacen de las sustancias químicas y del reciclaje de sus productos. En el lado opuesto, Philips, Microsoft, Sharp y Nintendo cierran la clasificación al obtener los peores resultados.

En el caso de Nokia, la compañía recupera el liderazgo perdido en la edición anterior y se sitúa en el primer puesto –con siete puntos sobre diez– gracias a la mejora de su política de recogida de residuos electrónicos en India.

Otro de los principales avances de este año viene protagonizado por Fujitsu Siemens Computers que, con 5,5 puntos, asciende varios puestos al pasar del número 15 al tercero. Esta compañía prevé eliminar en el año 2010 el PVC y los retardantes de llama bromados (BFRs) en toda su gama de productos. Sony Ericsson ocupa el cuarto puesto seguido de Sony, ambos con 5,3 puntos.

En eficiencia energética, los mejores resultados recaen sobre Apple, Nokia, Sony Ericsson y Samsung. Por su parte, Toshiba y Lenovo han mejorado su política en materia de cambio climático.

Según el responsable de la Campaña de Contaminación de Greenpeace, Julio Barea, "los resultados de esta edición nos hacen ser optimistas de cara al futuro porque la mayoría de las marcas están respondiendo de forma positiva a los criterios más estrictos en cuanto a sustancias químicas y desechos electrónicos del "Ranking de Greenpeace", y también al consumo de energía que fue añadido recientemente".

Peores Resultados

En el lado contrario, la clasificación anual elaborada por Greenpeace destaca a Philips por ser "la única empresa que obtiene una mala puntuación, tanto en materia de recogida de residuos electrónicos como de su reciclaje". En los últimos puestos también aparecen empresas como Microsoft (con 2,2 puntos), Sharp (3,1 puntos) y Nintendo, que cierra el ranking con 0,8 puntos.

Greenpeace subraya que, para ser totalmente verde, la industria electrónica debe comprometerse con el desarrollo de productos "sin sustancias químicas peligrosas y energéticamente eficientes, duraderos y reciclables", por lo que tienen que asumir "la total responsabilidad" por sus productos, incluso cuando llegan al final de su vida útil y se transforman en residuos.

Según la ONG, esta Guía supone un "instrumento dinámico para el sector" ya que las empresas luchan por conseguir una "clasificación verde". Además, los consumidores pueden utilizar este documento para obtener información sobre el funcionamiento de las compañías y los productos utilizados y así tomar decisiones de compra más responsables.



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