Los directores generales del Agua, Juan Urbano, y de Evaluación y Calidad Ambiental y Medio Natural, Guillermina Yanguas, han intervenido también en este encuentro, en el que el viceministro de Protección Ambiental, Zhang Lijun, ha valorado que las empresas españolas son pioneras en proyectos internacionales medioambientales y ha ofrecido su colaboración para impulsar sus inversiones en China.

Además, el viceministro ha subrayado las oportunidades que aporta China para la reactivación de la economía europea en general y de la española en particular y ha recordado que el factor de la sostenibilidad ambiental también tiene un papel fundamental en este objetivo.

Las delegaciones ministeriales de ambos países han manifestado su interés por avanzar en distintas cuestiones relativas a la protección y al uso de los recursos hídricos, a la gestión de sequías e inundaciones y al suministro de agua de calidad. Además, los representantes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente han detallado la experiencia española en materia de gestión eficiente de residuos y de técnicas de evaluación de impacto ambiental.

Mirando a Río+20

Respecto a la próxima cumbre de “Río+20” que se celebrará en junio, han coincidido en que se trata de una gran oportunidad para impulsar la “economía verde” a nivel global y para acercar posturas a favor del crecimiento económico y del desarrollo sostenible.

En este sentido, han analizado la posibilidad de mantener un encuentro bilateral a nivel ministerial durante esta Cuarta Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (CSD), más conocida como Río+20, con el objetivo de profundizar en la colaboración hispano-china. Seguramente Arias Cañete llevará a dicha cumbre el documento con las aportaciones que un centenar de organizaciones civiles de nuestro país han elaborado para “Río+20”.

Entre las principales sugerencias incluidas en este texto figuran la necesidad de trabajar hacia un modelo económico de desarrollo basado en el valor de la sostenibilidad, un nuevo modelo político basado en la responsabilidad y una mejor gobernanza, y un nuevo modelo ético basado en el valor de la solidaridad que permita incrementar la participación social.

Para ello, los participantes (empresas, sindicatos, ONG, Administraciones Públicas o centros de investigación) han propuesto una serie de objetivos que deberían alcanzarse en la próxima conferencia de “Río+20”, como fomentar una nueva economía verde, generadora de empleo, anteponer la gobernanza social y ambiental a los intereses económicos, apostar por una nueva fiscalidad ambiental y asegurar la coherencia ambiental en el desarrollo de todas las políticas sectoriales.

Asimismo, ha planteado la necesidad de lograr resultados tangibles en Río “que nos dirijan hacia una economía baja en carbono, eficiente en el uso de los recursos y generadora de crecimiento, competitividad y empleo”.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de