El sistema, desarrollado por el equipo del Campus de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en Terrassa, encabezado por Josep Balcells, se basa en controladores inteligentes que se ubicarán en centros de transformación, denominados concentradores, y centralizarán la información, en tiempo real, del estado de la red eléctrica. Estos aparatos permitirán poner en funcionamiento un sofisticado sistema de comunicaciones remotas entre centros de transformación, subestaciones y usuarios abonados a través de la red de baja tensión, haciendo uso del sistema PLC (Power Line Communications).

Los concentradores incorporan un software con modelos predictivos de calentamiento del transformador, que permite anticiparse a posibles situaciones de emergencia. Además, leen y procesan tanto los datos de la red como los de los contadores y del sistema de control de calidad QNA (Quality Network Analyzers). Este sistema posibilita, pues, una gestión inteligente de la demanda mediante la interrupción parcial de la potencia en los abonados que así lo contraten.

Regular los flujos de energía

Como explica Balcells, "la compañía podrá ofrecer al usuario abonado la posibilidad de reducir parte de su consumo y, por lo tanto, la tarifa, en horas punta, traspasando la energía liberada a los abonados que más lo necesiten". Es decir, las compañías eléctricas podrán gestionar el consumo interviniendo y regulando los flujos de energía para garantizar la estabilidad y la calidad del suministro, de manera que se evitan interrupciones del servicio y sobrecargas de la red.

En paralelo, el equipo del Campus de la UPC en Terrassa ha desarrollado nuevos controladores para convertidores estáticos de potencia SVC (Static Var Compensators), APLC (Active Power Line Conditionners) y STATCOM (Static Synchronous Compensator). Con estos sistemas, se pueden regular en tiempo real los flujos de potencia y equilibrar la generación y la demanda de las redes de baja y media tensión.

El sistema también proveerá a las compañías de datos objetivos sobre el estado de los componentes de la red de distribución para mejorar el mantenimiento y poder decidir, de una manera más eficiente, su recambio, evitando el envejecimiento prematuro o la sustitución anticipada de los equipos.

A principios de 2011 está prevista la fabricación y la comercialización de esta tecnología, que en Cataluña llevará a cabo la empresa Circutor. Actualmente, se están instalando las primeras unidades piloto de concentradores, una versión simplificada para hacer telelectura de contadores, a la espera de implementar el diseño de las funciones adicionales de protección del transformador y gestión de la demanda.

Proyecto Crisálida

El grupo de investigación de Electrónica Industrial de Terrassa ha trabajado conjuntamente con el Centro de Innovación Tecnológica en Convertidores Estáticos y Accionamientos (CITCEA-UPC) y el grupo Servicios Telemáticos (SERTEL) del Departamento de Ingeniería Telemática de la UPC, la empresa Circutor, Iberdrola y varias empresas del grupo vasco Ormazabal.

Esta investigación se enmarca en el proyecto Crisálida del programa CENIT (Consorcios Estratégicos Nacionales en Investigación Técnica), financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, con la finalidad de obtener un nuevo concepto de red media tensión (hasta 36KV) en el horizonte 2015. El proyecto se fundamenta en garantizar una mayor seguridad para personas y bienes, un menor impacto medioambiental y una mayor seguridad y calidad en el suministro eléctrico.

En este sentido, y aparte de la investigación llevada a cabo por el grupo de la UPC, se han realizado otras acciones en campos como por ejemplo los de los materiales dieléctricos seguros, la gestión integral de la información, la automatización, la telegestión y las comunicaciones, y las topologías de redes de distribución.



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