El Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, coordina este consorcio europeo en el que además del IBV también participan dos pymes, una española y una portuguesa: RECIPNEU y BERLÁ.

El principal objetivo de ECO-RUBBER es optimizar el actual proceso de reciclado de caucho para la obtención de mobiliario urbano de alta calidad fabricado mediante un novedoso proceso de sinterizado. Los productos de caucho reciclado desarrollados se convertirán en una alternativa ecológica y sostenible frente a los productos de caucho virgen, madera u hormigón.

El proyecto ECO-RUBBER surge a partir del proyecto CRAFT del Sexto Programa Marco CRIOSINTER, que demostró la viabilidad de obtener productos con propiedades funcionales comparables a los productos tradicionales. Todo ello se consiguió a partir de un proceso optimizado de sinterización utilizando mezclas con un contenido superior al 95% de caucho reciclado. De esta manera se consiguió reducir tanto el coste como el impacto medioambiental en más del 70% comparado con el proceso utilizando caucho natural.

ECO-RUBBER, con una duración de 30 meses, se enmarca en el subprograma Innovación y Espíritu Empresarial (EIP) del programa de Eco-Innovación de la Comisión Europea y está dotado con un presupuesto de más de un millón de euros.



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