Aglutina a expertos en agricultura y montes, visión artificial, robótica, ciencias de la computación y comunicaciones procedentes de 15 instituciones y empresas de ocho países europeos.

El consorcio cuenta con un presupuesto cercano a los nueve millones de euros para desarrollar en cuatro años una flota reconfigurable de robots de tamaño medio, seguros, heterogéneos y complementarios para gestión de las malas hierbas en tareas agrícolas y forestales.

Objetivo: la reducción de los productos químicos

La flota de robots estará formada por unidades aéreas y terrestres que portarán sensores de visión en diferentes espectros para detectar y localizar los parches de malas hierbas. Las unidades terrestres estarán, además, equipadas con sistemas de actuación para la destrucción de las malas hierbas mediantes procesos físicos (destrucción de la raíz) o químicos (herbicidas).

El Director del proyecto e investigador del CSIC en el Centro de Automática y Robótica, Pablo González de Santos, destaca el objetivo del proyecto: "Se trata de cambiar el modo de funcionamiento de los robots en agricultura, utilizando pequeños robots en lugar de grandes máquinas. Realizarán el mismo trabajo y mejorarán la eficiencia del proceso".

El objetivo es reducir drásticamente el aporte de productos químicos al medio ambiente (hasta en un 75%), la energía utilizada y el tiempo de aplicación, mientras se optimiza la calidad del producto y se garantiza la seguridad de los operarios. El éxito del proyecto supondrá una nueva forma de proceder en las instalaciones agrícolas y forestales, con resultados muy alejados de los proporcionados por los métodos tradicionales en cuanto a protección del medio ambiente, seguridad, calidad y costes de producción.



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