La constante lucha por preservar el medio ambiente y buscar acciones sostenibles abarca, desde el punto de vista profesional, a todos los sectores. Un uso adecuado, el reciclado o la compra de maquinaria industrial de ocasión como la que propone Emjuvi son decisiones que se enmarcan en este objetivo y cuyos resultados son positivos para la conservación del planeta. Merece especial mención el recurso a herramientas de segunda mano y las ventajas de este tipo de producto se evidencian desde el primer momento de la adquisición.

El hecho de dar una segunda oportunidad a una máquina ya tiene un notable afecto por el medio ambiente, pues prolonga su uso y evita la necesidad de invertir recursos y combustible para la producción de unidades nuevas, un proceso que tiene efectos nocivos sobre la atmósfera.

El proceso de fabricación implica un consumo de materiales y energético que puede tener un impacto sobre el medio ambiente. Por tanto, buscar máquinas usadas forma parte del reciclado que tanto se promueve para los residuos diarios que generan tanto ciudadanos como empresas y que aquí se aprecia en el mero hecho de alargar la vida útil de la maquinaria. Los estrictos controles de calidad y un buen mantenimiento son garantía de que el aparato funcionará correctamente en el futuro.

Menos gasto y menos impacto en el transporte

Otra buena noticia que la venta de maquinaria de segunda mano tiene para la sostenibilidad es el ahorro de combustible y la reducción, por tanto, de la emisión de gases contaminantes.

Un alto porcentaje de las máquinas industriales que se utilizan en las fábricas y almacenes de España son producidas en otros países, por lo que tienen que ser transportadas hasta aquí con el consiguiente gasto de gasolina que ello implica. El mercado de ocasión está más próximo y el transporte se realiza incluso en el mismo día. Más proximidad, menos gasto. Desde el punto de vista de la eficacia, son herramientas que están listas para ser usadas de forma inmediata.

La rentabilidad es mayor

El precio es otro punto a favor de la maquinaria industrial usada, ya que puede ser hasta tres veces inferior a aquella que sale de fábrica. Las empresas están ahora más preocupadas por la cuestión ambiental y ponen en marcha políticas y acciones que siguen este criterio. Esto implica, en ocasiones, una importante inversión; por lo que si el coste de la materia prima básica es menor; hay una mayor disponibilidad económica para invertir en los objetivos de sostenibilidad.

Si tiramos de calculadora, resulta más rentable comprar una máquina de segunda mano que invertir en una nueva, ya que, cuando su motor se apague de forma definitiva; el dinero invertido habrá sido menor, de acuerdo con su rendimiento, en comparación con el gasto para un producto recién fabricado. Cuando este momento se produzca, existe la posibilidad de salvar algunas piezas que se pueden reubicar en otros ejemplares. El objetivo no es otro que dar pie a la conservación mediante la reutilización de la maquinaria.

Fuente: Redacción Ambientum



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