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Lamentablemente, reducir el ruido en tu hogar no depende sólo de ti. Tú puedes adoptar algunas precauciones, y puedes realizar algunas actuaciones para minimizar el ruido, pero, en gran medida, dependes del comportamiento de otros. Por este motivo, enumeramos una serie de directrices, para que, entre todos, consigamos reducir el ruido en nuestros hogares.

Directrices para reducir el ruido en nuestros hogares

  • Elige un barrio silencioso: Es casi imposible tener un hogar silencioso en un barrio ruidoso. Consulta el mapa de ruido de la ciudad. Evita el aeropuerto, trenes, calles con mucho tráfico o una parada de autobús bajo tu ventana. Consulta si se trata de una zona de marcha en fines de semana o en fiestas. Tus futuros vecinos, la prensa y tu ayuntamiento podrán ayudarte en este sentido. Si ya vives en un barrio ruidoso, tendrás que organizarte, moverte y hacer llegar a las administraciones tus quejas. Las administraciones muchas veces no son conscientes de tu problema y no lo priorizarán si no les animas.
  • Fachada silenciosa: Mejor si los dormitorios están en la fachada menos expuesta al ruido de tráfico. A veces, evitar el ruido de tráfico nos puede llevar al ruido de parque infantil o piscina comunitaria. Valóralo, pero ten en cuenta que estas actividades suelen cerrarse por la noche.
  • Ventanas: La ventana es el elemento crítico que te aísla del ruido exterior, pero, claro, sólo cuando está cerrada. Mejor si hay poco ruido fuera, pero, en todo caso, un acristalamiento doble es bueno para el aislamiento térmico y acústico. Una ventana batiente, mejor que corredera. Cuida también el cajón de la persiana. Una doble ventana, es más incómoda, pero aporta más aislamiento, incluso con persiana.
  • Realimentación: Cuanto más ruido hagas, más ruido sufrirás. Si subes mucho el volumen de tu música, tus vecinos subirán el de su tele para no oír tu música. Si no lo haces por respeto, hazlo para prevenir. El uso de auriculares puede ayudar, pero ojo con el volumen.
  • Enmascarar: Una música suave puede enmascarar otros tipos de sonido más esporádicos y de menor nivel. Puede ayudarte a concentrarte, relajarte.
  • Sellar puertas y ventanas: Cualquier pequeña abertura supone un debilitamiento del aislamiento. Un buen sellamiento de puertas y ventanas puede ayudar a corregir esta situación, por ejemplo con un burlete.

Solidaridad vecinal

  • Etiqueta energética: El etiquetado energético incluye información sobre el ruido que emiten los electrodomésticos. Tenlo en cuenta y elige aquellos aparatos más silenciosos. Lo mismo aplica a los neumáticos de su coche.
  • Ruido de impactos: Cuidado con el arrastre de mobiliario. Utiliza materiales como el fieltro adhesivo en las superficies de mobiliario en contacto con el suelo. Las alfombras son una buena solución para amortiguar pisadas. Evita dar saltos en casa. Utiliza protectores anti-golpes en el interior de las puertas de armarios y cajones.
  • La vía amistosa: A veces tu vecino no es consciente de que te está molestando (en su casa no suena tanto, o hay otros sonidos que lo enmascaran). No pasa nada por hablarlo. Conocer el problema es el primer paso en la búsqueda de soluciones.
  • Justicia y empatía: Si un ruido es inevitable, o si demostramos interés en reducir su duración e intensidad, resultará menos molesto para los que lo soportan. Respeta horarios nocturnos y las mañanas del fin de semana. Avisar por adelantado a los vecinos también puede ayudar a que el mismo ruido sea menos molesto. Si se va a extender en el tiempo, consulta si molestas, discúlpate y pon de tu parte para solucionarlo.

Fuente: César Asensio / Ignacio Pavón / UPM,

Artículo de referencia: https://www.upm.es/?id=a124c34876e37710VgnVCM10000009c7648a____&prefmt=articulo&fmt=detail,



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