¿Se pueden usar residuos para disminuir metales en suelos contaminados?

Para disminuir la movilidad de arsénico y metales en suelos mineros, un equipo de científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y de la Universidad de Sassari (Italia) utilizó residuos derivados del tratamiento de agua para el consumo humano (denominados Fe-WTR), material rico en hierro, y compost de residuos sólidos urbanos.

De acuerdo con el trabajo, publicado en la revista Geoderma, los materiales utilizados pueden reducir las fracciones más disponibles de los contaminantes, es decir, la parte del total que es más soluble y más accesible para plantas y otros organismos del suelo. La determinación de las fracciones de elemento soluble y más fácilmente disponible, fue realizada por los científicos mediante extracciones secuenciales y tests de lixiviación.

“Las primeras consisten en la extracción de elementos desde las fracciones más solubles a las residuales, aumentando la fuerza de los extractantes para disolver cada una de las fracciones descritas en el método. Los tests de lixiviación consisten en el uso de columnas rellenas con suelo sujetas al paso continuado de agua, con el fin de simular la lixiviación natural de los suelos a largo plazo, explica Rebeca Manzano, coautora del trabajo e investigadora de la UAM.

Los resultados muestran que, tras cuatro meses de contacto entre suelo y enmiendas, el Fe-WTR redujo la fracción de arsénico más fácilmente disponible hasta en un 60%, como consecuencia de la formación de complejos insolubles entre el arsénico y los óxidos e hidróxidos de hierro del residuo.

“El compost lo aumentó en la mayor parte de los casos estudiados, entre otras causas debido a la formación de complejos solubles de arsénico con la materia orgánica disuelta (DOC) aportada por el compost, usando metales como puente catiónico, o a la competición entre el arsénico y el DOC por la posiciones de intercambio del suelo”, detalla Manzano.

Con respecto a los metales, los resultados de la extracción secuencial muestran que las enmiendas redujeron o mantuvieron la concentración de cobre, plomo y zinc más potencialmente disponible comparado con los suelos sin enmendar. Esto, según los autores, se explica por la capacidad de los compuestos orgánicos e inorgánicos del Fe-WTR y del compost para adsorber los metales mencionados.



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