Recientemente la Comisión Europea ha planteado la posibilidad de retirar de la circulación estas monedas, ya que sus costes de producción superan su valor, lo que ha provocado unas pérdidas acumuladas de 1.400 millones de euros desde 2002 a la zona euro. Además, según un estudio de la Comisión Europea, estas monedas tienen un escaso uso por parte de la población.

En total, desde 2002, una de cada dos monedas acuñadas es de uno o dos céntimos, con un total de 46.000 millones de unidades, lo que equivale a 137 monedas por cada europeo. Estas monedas están recubiertas de un baño de cobre que sumaría 7.000 toneladas de este metal.

Transformar residuos en recursos

Por este motivo, ante su posible retirada se pueden encontrar múltiples usos ya que el cobre es un metal con numerosas propiedades y fácilmente reciclable, que mantiene sus propiedades intactas.

Concretamente, con estos siete millones de kilos se podría obtener más de 575.000 equipos de energía solar para hogares y equipar a unas 60.000 viviendas con calefacción por pared radiante, que es una solución adecuada para proyectos de mejora y eficiencia energética y para la reducción del consumo energético en los hogares, por su conductividad térmica (1.000 veces mejor conductor que el plástico) y a que el sistema no presenta prácticamente inercia térmica, lo que disminuye la pérdida de energía.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de