"El Campillo" es un complejo de 50.000 metros cuadrados con capacidad para 110.000 toneladas de residuos y cuyo objetivo es poner en valor y dar uso mediante la reutilización a los desechos que se generan en las distintas plantas de tratamiento de la región. Así, este centro transforma para su posterior comercialización los distintos desechos, evitando la colmatación de las plantas.

Si actualmente más del 80% de la población madrileña separa las basuras que genera, el objetivo del Gobierno regional es que para 2016 todos los residuos reciban algún tipo de tratamiento que permita el aprovechamiento de los materiales reciclables antes de ir al vertedero.

"Además, nos hemos propuesto reducir la cantidad de residuos generados, tratar in situ la mayor parte posible, en especial los peligrosos, incrementar su reciclado y dotar a la región de suficientes instalaciones para su valorización", manifestó la consejera Ana Isabel Mariño.

Para conseguir estos objetivos, la Comunidad de Madrid ha redoblado esfuerzos en materia de información y sensibilización ciudadana sobre la importancia del reciclado a través de acuerdos con los Sistemas Integrados de Gestión y de la Red de Centros de Información de Residuos. Esta Red es una iniciativa pionera a nivel nacional, por cuyas aulas han pasado hasta ahora más de 52.000 visitantes, de los que el 75% son escolares.

La consejera destacó también la importancia de los ayuntamientos en materia de reciclado. "Desde el Gobierno regional hemos venido asumiendo muchas de sus funciones para ayudarles en la gestión de los residuos urbanos y, en este momento, el objetivo es culminar la constitución de las mancomunidades de municipios que les permitirán ejercer sus competencias de forma autónoma y eficiente", declaró Mariño.

En esta línea de colaboración, la Comunidad de Madrid ha cofinanciado la construcción de 85 puntos limpios, lo que ha permitido que el 70% de los municipios de más de mil habitantes cuenten con al menos una de estas instalaciones. Desde 2003, la inversión del Gobierno regional en la modernización y ampliación de la capacidad de tratamiento de residuos ha sido de 37 millones de euros.

Desarrollo equilibrado

Todas estas actuaciones se han visto reforzadas por un plan integral de lucha contra el vertido ilegal de residuos. En estos momentos, la Comunidad abre una investigación cada tres días por este tipo de infracciones, y está tramitando 40 procedimientos sancionadores en vertederos e instalaciones ilegales y otros 370 por vertidos de menor magnitud y transporte incontrolado de residuos de construcción y demolición.

Las consecuencias de este conjunto de acciones son el aumento de la capacidad de gestión de residuos sólidos urbanos en un 15%, de un 222% en aparatos eléctricos y de un 400% en residuos de construcción y demolición. Igualmente, el porcentaje de escombros reciclados se incrementó en un 15% entre 2007 y 2010, en tanto que el reciclaje de residuos urbanos creció un 60%.

En este conjunto de políticas medioambientales realizadas por la Comunidad de Madrid, cabe destacar también el sellado y restauración ambiental de 81 vertederos para lograr su integración paisajística y habilitarlos como espacios naturales libres de contaminación. De ellos se obtiene también biogás suficiente para abastecer de electricidad a 160.000 ciudadanos al año.

Según Mariño, estas medidas constituyen "una prueba más de que el desarrollo de una sociedad no implica irremediablemente el deterioro de la naturaleza. Más bien al contrario, las nuevas tecnologías aplicadas al medio ambiente y una gestión inteligente de los recursos permiten mejoras antes insospechadas en la calidad del suelo, del aire, del agua y de la biodiversidad".



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